
Prosecco di Valdobbiadene Superiore Extra Dry 'Rive di Colbertaldo' Val d'Oca
El Prosecco Superiore Extra Dry "Rive di Colbertaldo" es un espumoso delicado y cítrico, nacido del cru homónimo de Valdobbiadene. En nariz evoca aromas de flores unidos a los toques típicos de pera y manzana. En boca es sabroso y fresco, con aromas equilibrados y cítricos.
El Prosecco Valdobbiadene Superiore “Rive di Colbertaldo” de Val d’Oca es un espumoso con un excelente relación calidad/precio. La calidad es la que busca la Cooperativa veneta, que agrupa casi 600 socios en una superficie vitícola de 900 hectáreas, que se extiende por las colinas entre Asolo y Conegliano. Uno de los puntos clave en los que trabaja Val d’Oca es la actualización continua y el uso de nuevas tecnologías para mejorar el proceso productivo, prestando extrema atención a cada paso, para garantizar vinos de excelente factura. La búsqueda de la Cooperativa también pasa por el estudio y el cuidado del packaging, con esta simpática y atractiva botella abombada con una etiqueta de colores vivos.
El Prosecco di Valdobbiadene Superiore Extra Dry Val d’Oca se produce en el cru Rive di Colbertaldo. Las uvas de Glera se vendimian a mano, con una meticulosa selección de los mejores racimos. En esta zona, los viñedos se encuentran en un suelo caracterizado por la arcilla, que sin embargo permite un correcto drenaje de las aguas pluviales. El siguiente el proceso de vinificación se lleva a cabo en tanques de acero, siguiendo los pasos del Método Charmat, por lo que la segunda fermentación se realiza en tanque. La refermentación, que se lleva a cabo en las autoclaves, se detiene en el momento en que el grado de azúcar está entre 12 y 17 gramos por litro.
Cuando se destapa y se sirve el Val d’Oca Prosecco Valdobbiadene Superiore “Rive di Colbertaldo”, se nota primero su color amarillo pálido, no demasiado intenso, pero brillante. El perlage es fino y muy persistente en la copa, de la que provienen aromas muy nítidos y distintivos tanto florales, con glicinia y acacia, como frutales, relacionados con cítricos, peras y manzanas. Las notas cítricas también se encuentran en el sorbo, que es pleno y sobre todo fresco, equilibrado y agradablemente equilibrado. La suavidad aterciopelada y la persistencia final lo hacen apreciable con numerosos platos, desde setas hasta pescado, hasta quesos frescos. Un espumoso que se hace notar y aporta un cierto brillo en diversas ocasiones.

