
'Rapace' Uccelliera 2021
El "Rapace" de la bodega Uccelliera es un vino tinto producido en la prestigiosa zona de Montalcino a partir de una casi totalidad de Sangiovese, unido a pequeñas proporciones de Merlot y Cabernet Sauvignon. Gracias a un largo afinamiento entre barricas y botella, se presenta en nariz con un conjunto aromático rico y evolucionado, con notas vegetales y balsámicas en primer plano unidas a matices de matorral mediterráneo y bayas de mirto. El sorbo es denso, de buena frescura y tanicidad aterciopelada con retornos de almendra en el final
El tinto “Rapace” es un vino toscano en el que lo primero que hay que admirar es sin duda el tanino. O mejor dicho, la capacidad de Andrea Cortonesi, propietario de Uccelliera, de dar vida a un producto con una tanicidad marcada pero siempre finamente pulida y nunca invasiva del equilibrio que debe reinar en el paladar. Un blend refinado, dominado por la uva Sangiovese, en el que Cabernet Sauvignon y Merlot son complementarios para aumentar la estructura y la redondez del sorbo final.
El “Rapace” es un tinto toscano que nace de un corte donde, junto al gran Sangiovese seleccionado en el terroir de Montalcino, encontramos también dos variedades internacionales que se adaptan particularmente bien al terroir toscano, Cabernet Sauvignon y Merlot. Los viñedos de estas tres variedades rodean la fracción de Castelnuovo dell’Abate, al sureste de Montalcino, y se encuentran a una altura sobre el nivel del mar de 150 y 350 metros. El mosto fermenta espontáneamente en acero gracias a la presencia de levaduras autóctonas, y el posterior afinamiento se lleva a cabo primero durante 18meses en barricas de tuestes diferentes, y luego, después de las operaciones de embotellado realizadas por el equipo de la bodega Uccelliera, durante otros 6 meses directamente en vidrio.
El vino toscano “Rapace” elaborado por la bodega Uccelliera se revela a la vista con un color perfectamente granate, muy claro y diáfano. La gama de aromas que se propaga en la nariz es multiforme, caracterizada por notas mediterráneas que se alternan con toques más vegetales, especiados y balsámicos. En boca es de excelente estructura, concentrado e intenso, con un sorbo que se desliza en el paladar gracias a la perfecta pulido de los taninos; cierra con un final persistente, caracterizado por un retrogusto a almendra. Una botella fruto de experimentaciones y ensayos, que testimonia cómo, para llegar a un vino que roza la perfección, el trabajo realizado en la viña y en la bodega debe ser continuo y tenaz.

