
Refosco La Roncaia 2019
El Refosco dal Peduncolo Rosso de la bodega La Roncaia es un vino tinto muy intenso, estructurado y territorial, obtenido de uvas pasificadas y envejecido durante 18 meses en barrica. Un perfil aromático articulado y profundo de frutos del bosque en confitura, cuero, tabaco y especias silvestres enriquece una cata redonda, cálida y vigorosa, de intensa frescura y sólida trama tánica
El Refosco La Roncaia es un vino intenso y complejo, con notas terrosas y salvajes que cuentan con tipicidad el autóctono Refosco dal Peduncolo Rosso y su peculiar aromaticidad. Una botella que nace de una vendimia tardía y de un posterior paso de los racimos, que resultan por lo tanto cargados de azúcares, aromas y propiedades organolépticas. Una etiqueta cálida y aterciopelada, dotada de una notable persistencia gustativa, para degustar en combinación con carnes asadas.
Este Refosco dal peduncolo Rosso se elabora en la bodega La Roncaia a partir de los viñedos situados alrededor del municipio de Nimis. El terroir en el que se hunden las raíces las vides – que crecen con el sistema de guyot unilateral – se caracteriza por su origen eocénico y presenta una gran riqueza de margas. La vendimia es tardía, y los racimos recogidos se someten a un paso de 8 semanas. El mosto fermenta en cubas de acero, permaneciendo en contacto con las pieles durante 25-30 días. La maloláctica se lleva a cabo posteriormente, cuando el vino ya está en barrica, donde permanece luego a reposar durante un total de 18 meses. Una vez terminado el embotellado, el vino permanece otros 6 meses madurando en vidrio antes de ser comercializado.
El Refosco de la bodega La Roncaia se ilumina en la copa con un color rubí, atravesado por algunas estrías que tienden más al granate. Estratificado la nariz, que se organiza en torno a referencias de fruta en confitura y a un abanico de notas terciarias profundas, en las que el cuero y la pimienta juegan un papel predominante. Sin duda en el paladar se percibe una estructura decidida, en la que el sorbo, suave y redondo, fluye con calidez, destacando sin embargo al mismo tiempo también un alma fresca, en la que los taninos son vivos. Un tinto de excelente factura, que testifica la experiencia, la profesionalidad y la pasión de la familia Fantinel.

