
Ribolla Gialla 'Cru Selection' Marjan Simcic 2024
La Ribolla Gialla "Cru Selection" de Marjan Simcic es un vino blanco corpulento obtenido de uvas de viejas vides. Cítrico en nariz, con notas de fruta confitada, espolvoreado de jengibre y recuerdos de hojas de té. En boca es ligeramente astringente, cálido, mineral y suave
La Ribolla Gialla "Cru Selection" de Marjan Simcic es un blanco complejo y dotado de una tactilidad acariciante, fruto de una selección de viejas viñas. Ya hemos dedicado varias palabras a Marjan Simcic, talentoso viticultor del Collio Esloveno, pero en cada degustación de sus líquidos no podemos más que reiterar cuán bien sus botellas logran unir un estilo profundo y personal, con una limpieza gustativa envidiable. 18 hectáreas de viñedo, distribuidas entre Italia y Eslovenia, y cultivadas sin el uso de ninguna sustancia química o sintética. Y luego un trabajo respetuoso en la bodega, donde las fermentaciones ocurren espontáneamente y los líquidos obtenidos no sufren ninguna filtración. ¡Un terroir mágico, en una de sus interpretaciones más nítidas y brillantes!
El "Cru Selection" Ribolla Gialla se obtiene a partir de uvas en pureza de la variedad homónima, provenientes de una cuidadosa selección de viñas de más de 50 años, situadas a 200-250 metros de altitud y plantadas en suelos arcillosos. Viñedos cultivados en régimen biológico, y vendimia rigurosamente manual, son el preludio a una vinificación que también en bodega ocurre con un intervencionismoextremadamente reducido. Fermentación espontánea con maceración del mosto sobre las pieles durante 6 días, sin que el líquido sea filtrado o clarificado. Crianza durante 12 meses en tinajas de roble de 3 hectolitros y durante 11 meses en barricas de roble francés.
El vino Ribolla Gialla "Cru Selection" se presenta en la copa con su vestido amarillo pajizo, bordeado de reflejos dorados. Nariz variada y multiforme, que propone en sucesión nítidos recuerdos a la cáscara de naranja, a la fruta seca, a los confitados y a las especias orientales. Golpes minerales avivan la olfacción, permaneciendo delicadamente en segundo plano. En boca, el líquido revela toda su personalidad, mostrando desde el principio su generoso lado glicérico, que hace que el vino sea suave y acogedor, siempre equilibrado por un aporte medido de frescura y salinidad. Grandísimo encanto, para un blanco que se erige como manifiesto de la filosofía de Marjan.