
Robola Kefalonia 'Panochori' Sarris 2023
ArtesanalesLa Robola Kefalonia 'Ungrafted Vines' de la bodega Sarris es un vino blanco a base de Robola, una variedad autóctona que crece casi exclusivamente en la isla de Cefalonia. En nariz es intensamente aromático, con marcadas notas de fruta de pulpa amarilla, flores de campo y toques cítricos y minerales, que regresan en un sorbo rico y envolvente, sostenido por una agradable acidez que refresca el paladar en el final, largo y persistente. ¡Un vino perfecto para acompañar cenas de pescado!
Sarris Robola Kefalonia ‘Ungrafted Vines’ es una expresión amplia y mineral de Robola, una variedad autóctona de la isla de Cefalonia. El productor Panos Sarris decidió iniciar su propio proyecto enológico en Cefalonia después de haber trabajado durante mucho tiempo como sumiller en Atenas, inaugurando la producción con la cosecha de 2012. La valorización de las variedades locales, rendimientos muy bajos de uva por hectárea, fermentaciones espontáneas, uso exclusivo de acero como contenedor vinario y exclusión de aditivos y coadyuvantes enológicos en la vinificación representan solo algunas de las prácticas adoptadas por Panos para resaltar el rostro más puro de la isla de Cefalonia.
La Robola Kefalonia ‘Ungrafted Vines’ de Panos Sarris se produce a partir de un solo viñedo de Robola plantado en 1981 en el área de Panochori, a una altitud de 700 metros sobre el nivel del mar. Las cepas, que cubren una superficie de menos de una hectárea, están enraizadas en pie franco en terrazas creadas a partir de los suelos calcáreos de la zona. La cosecha se realiza a mano, generalmente a finales de agosto y los racimos son entonces despalillados y prensados de manera suave. El mosto así obtenido se canaliza en tanques de acero inoxidable para la fermentación alcohólica espontánea a temperatura controlada. La posterior maduración de 6 meses se lleva a cabo siempre en acero y el vino se embotella finalmente sin ninguna filtración.
‘Ungrafted Vines’ Robola Kefalonia de Sarris tiene un color amarillo pálido brillante. El olfato se despliega en sugerencias de fruta de pulpa amarilla y cítricos, acompañados de matices florales y toques minerales. Pleno y equilibrado el sabor, con buena frescura y el agradable sello mineral que anticipa un final de gran persistencia. Queriendo permanecer en el ámbito territorial, el mismo productor aconseja disfrutar de esta Robola en combinación con bacalao frito servido con un puré de patatas al ajo.

