
Roero Arneis Alberto Oggero 2024
Artesanales
Favoritos de CallmewineEl Roero Arneis de Alberto Oggero es una pintura enológica expresiva, enérgica y profundamente territorial. La voluntad de Alberto es expresar el perfil natural de la variedad de partida, tocando lo menos posible la uva en bodega y dejando que sea el Roero el que emerja. Fruta de pulpa blanca, albaricoque confitado, manzanilla y hierbas en nariz y un sabor rico, jugoso, sabroso y exquisitamente salado en el paladar
El Roero Arneis de Alberto Oggero es una nueva mirada hacia el Roero, es un desafío asumido y vivido diariamente con esta uva de piel blanca y con la tierra que más la representa, es una declaración de amor por este territorio. No es casualidad que Alberto prefiera llamarlo Roero Bianco, prefiriendo que sean los aromas nítidos y típicos de la variedad los que broten fuera de la copa, en lugar de un bouquet estandarizado y cada año igual a sí mismo. La elección de hacer un Arneis diferente, que sale al mercado más tarde y que guiña un ojo a la artesanalidad, es valiente: a menudo divide opiniones, deja perplejos, y desde luego nunca aburre.
Alberto Oggero cultiva el Arneis en viñedos de propiedad que se extienden por poco más de 4 hectáreas, distribuidos en parcelas dispersas en la zona de Santo Stefano Roero, entre las más renombradas, Le Anime y Le Coste. Aquí los suelos son pobres y arenosos, capaces de otorgar al producto final una natural fineza y sapidez, las pendientes son marcadas y el enfoque practicado entre las hileras es orgánico. La fermentación alcohólica es espontánea con pied de cuve preparado 15 días antes de la cosecha y tiene lugar en viejos tanques de cemento con la mitad de las uvas que maceran en contacto con las pieles hasta que se forma el sombrero. Bajísimo intervencionismo en bodega significa no tocar más el vino hasta la primavera y embotellarlo sin filtraciones ni clarificaciones.
El Arneis de Alberto Oggero es la demostración de que esta variedad autóctona del Roero es capaz de evolucionar con el tiempo, que vale la pena esperarla, en lugar de comercializarla con la prisa que impone el mercado. Aromas de flores blancas, manzanilla, hierbabuena y hierbas silvestres se suceden a un ritmo cadenciado ya desde la primera olfacción, dejando progresivamente espacio a la fruta de pulpa amarilla madura, al albaricoque confitado y al viento marino. En boca es rico en frescura y salinidad, danza con vigor y energía, es jugoso, directo y de gran tipicidad.

