
Sancerre 'Akmeniné' Sebastien Riffault 2019
Artesanales
Favoritos de Callmewine
Orgánicos y biodinámicosEl Sancerre “Akmeniné” es un vino blanco del Loira intenso y corpulento, de gran carácter y fuerte personalidad, obtenido de uvas Sauvignon y envejecido en viejas barricas durante 12 meses. Es rico, complejo e intenso, dotado de aromas de flores y fruta amarilla unidas a matices más evolucionados, minerales y tostados. El sorbo es articulado, sabroso, cálido y persistente.
El Sancerre "Akmeniné" de Sebastien Riffault responde a la definición de blanco de autor, siendo indudablemente uno de los líquidos más complejos y personales producidos en Francia. Sebastien Riffault es un verdadero faro en el mundo del vino artesanal y que, a pesar de una creciente notoriedad, nunca ha desviado su camino hacia modas efímeras y pasajeras. Propietario de apenas 3 hectáreas en Sancerre, donde el Sauvignon alcanza su apogeo expresivo, Sebastien ha decidido interpretar el territorio sin ningún filtro o constricción, obteniendo líquidos tan típicos pero al mismo tiempo dotados de originalidad y matices no comunes en la zona. Nos sentimos en la obligación de definir cada botella como una experiencia de alto contenido emocional, un paso necesario para definir nuevos estándares de comparación.
"Akmeniné" se obtiene de uvas Sauvignon en pureza, cosechadas en vendimia tardía y provenientes de viñas que se asientan sobre suelos silíceos. En la viña no se interviene con ninguna sustancia química o sintética, siguiendo los dictados de la agricultura orgánica y cosechando las uvas siempre manualmente y amaduración también tardía. En la bodega se continúa con fermentación alcohólica espontánea en barrica y crianza de un año en los mismos recipientes, donde el líquido reposa sobre sus propias lías. El vino no sufre clarificaciones ni filtraciones antes del embotellado.
"Akmeninè" Sancerre se presenta en la copa con un vestido amarillo luminoso e intenso. Impacto olfativo decidido y original, donde se entrelaza una riqueza hecha de notas tostadas y cremosas con toques de pedernal, manzana verde y cáscara de lima. El sorbo reafirma la personalidad arremetida del líquido, que a pesar de reivindicar su origen territorial, lo hace sin constricciones ni forzamientos. Suntuoso, matizado y larguísimo: fuera de la multitud.

