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'Sandro' Alberto Oggero 2024

'Sandro' Alberto Oggero 2024

(
75 cl
)
Uvas tintas
Levaduras indígenas, Sin sulfitos añadidos o mínimos, Artesanales
¡Solo quedan 2!
17,30 
Puntos clave
Feature ImageArtesanales
De nuestros sumilleres

El "Sandro" de Alberto Oggero representa el rostro más ligero y vivaz del vino tinto. Una sincera dedicación al abuelo Sandro, vinificado solo en cemento, se distingue por un perfil jugoso, afilado y fácil de beber, donde la fruta roja es la protagonista, con toques vinosos y rústicos. Un jugo corroborante, seco y carnoso que no tiene ninguna prisa por evolucionar hacia notas terciarias, pero que gusta tal como es!

El “Sandro” de Alberto Oggero representa la otra cara del tinto al que estamos acostumbrados: rinde homenaje a la índole más suave, jugosa y delicada de esta uva, olvidándose por un momento de la evolución terciaria, de las especias, de la suntuosidad. Un tinto todo jugado en el fruto y en la salinidad que no tiene la ansiedad de ser diferente de lo que é naturalmente: se vinifica exclusivamente en cubas de cemento para que el aroma de la madera, a menudo utilizado para los afinamientos de esta variedad, no altere la tipicidad varietal.

Alberto Oggero comienza sus experimentaciones en la vieja bodega de su tía y en pocos años ha logrado alcanzar un nivel de calidad productiva realmente elevado, presentándose hoy como el absoluto protagonista de la joven y dinámica nouvelle vague roerina. El nombre “Sandro d’Pindeta” rinde homenaje al abuelo Sandro, con quien Alberto ha correteado en el viñedo y dado sus primeros pasos en la bodega. A la bodega le pertenecen parcelas diferentes, ubicadas en el área de Santo Stefano Roero y caracterizados por suelos arenosos con pendientes marcadas. La fermentación es espontánea y tiene lugar en cubas de cemento con un largo afinamiento sobre las pieles.

El “Sandro” de Alberto Oggero es el rostro ligero y vivaz de esta bodega. El color es rubí sutil con matices granate y emana aromas de pequeños frutos rojos, con notas de jugo de grosella y frambuesa y matices vinosos y rústicos de fondo. El sorbo es jugoso, afilado y bebible, de excelente frescura y riqueza gustativa, salado y fluido, seco y persistente. Un jugo corroborante y gastronómico, lleno de pulpa y fruta, para beber ahora o en el tiempo, en el mejor espíritu, conscientes de encontrar en la copa una profunda expresión.

Color:
Rojo rubí sutil con matices granate
Aroma:
Pequeños frutos rojos, jugo de grosella y frambuesa, notas vinosas y rústicas de fondo
Sabor:
Jugoso y con fruta crujiente, de fácil beber, sostenido por una profunda vena fresca y sabrosa