
'Sassaia' Angiolino Maule - La Biancara 2024
ArtesanalesEl "Sassaia" es un vino blanco rústico y de carácter basado principalmente en uvas Garganega, que fermenta con sus propias levaduras en barricas de roble y se embotella sin filtraciones ni clarificaciones. El intenso bouquet olfativo mezcla aromas de fruta amarilla con toques minerales y tostados. El sabor es fresco y equilibrado, de gran persistencia, atravesado por una agradable vena mineral.
El Sassaia de Maule es un claro ejemplo de vino del territorio, una fusión brillante de salinidad y frescura. Istrión, así como gran artesano, la figura de Angiolino Maule está indisolublemente ligada al mundo de los vinos producidos espontáneamente y sin ningún tipo de intervención química. La necesidad de establecer un manifiesto que aclarara los métodos productivos de los viticultores llevó a Angiolino a fundar Vinnatur, una asociación que hoy es un referente para los vinos artesanales, rigurosa en los criterios de admisión. Nacida a finales de los años 80 con solo 6 hectáreas de terreno, La Biancara, situada en Gambellara en la provincia de Vicenza, cuenta hoy con 11 hectáreas de propiedad y 4 en alquiler, cuya textura está constituida en gran parte por terreno volcánico. Líquidos que emocionan por su ser espontáneos y tridimensionales, pero sobre todo vivos.
El blanco Sassaia proviene de un coupage compuesto por el 85% de Garganega y el 15% restante de Trebbiano. Las viñas están situadas en las colinas de Sorio y se asientan sobre suelos ricos en minerales y en detritos de origen volcánico. Tras una selección manual de las uvas, se llevan los racimos a la bodega donde se lleva a cabo la fermentación, rigurosamente iniciada por levaduras indígenas y que se realiza en barricas de roble de 30hl sin control de temperatura. No sufre ni filtraciones ni clarificaciones, se embotella en abril-mayo del año siguiente a la cosecha.
El vino Sassaia se presenta en un intenso y cautivador color amarillo paja. La primera olfacción revela un vino extremadamente tímido y esencial, al que hay que conceder tiempo antes de que comience a revelar susurros balsámicos y toques minerales, que recuerdan a la piedra de sílex frotada. Compuesto y extremadamente refinado, al sorbo el líquido se revela en un conjunto de salinidad y frescura, en una expresión de pureza desarmante. Encuentra su cuadratura en platos a base de verduras, como pastas aderezadas con calabacines y gambas o en tartas de espinacas.

