
Sauvignon 'Vich' La Vis 2023
El Sauvignon “Vich” es una expresión intensa, rica y articulada, obtenida con vinificación en acero y en barricas de roble. Tiene una personalidad mineral, cítrica y exuberante, con notas de hierbas aromáticas y fruta exótica. El sorbo es fresco, tenso, sabroso, salino y persistente
El vino blanco trentino Sauvignon “Vich” nace del trabajo meticuloso de zonificación realizado durante más de 30 años por la bodega La Vis. Se trata, por tanto, de un producto que tiene su origen en el perfecto binomio varietal-terroir y que se presenta con aromas variados en nariz, que abren a un sorbo de perfil marcadamente mineral. Una etiqueta con la que se alcanzan interesantes niveles de calidad, que merece por tanto una cata convencida.
Este “Vich” es un Sauvignon que se elabora con las uvas homónimas, utilizadas en pureza por el equipo de La Vis. Las vides de esta variedad internacional crecen con el sistema de guyot y de pérgola trentina, hundiendo las raíces dentro de los viñedos que rodean Giovo y Meano, caracterizados por un subsuelo franco-sabroso y por una altitud de aproximadamente 400-500 metros sobre el nivel del mar. Los racimos, cuidadosamente seleccionados durante la cosecha, son despalillados y las bayas se prensan suavemente, para luego ser sometidas a decantación estática. Sigue la fermentación, el 70% realizada en acero y para la parte restante realizada en madera de roble. Esta doble combinación madera-acero se encuentra también en la fase de afinamiento, en la que el vino permanece en reposo durante 10-12 meses; tras el embotellado se enfrenta a un nuevo periodo de maduración de 6 meses en botella.
El Sauvignon “Vich” se presenta en la copa con un color amarillo pálido concentrado, atravesado por destellos más dorados que se evidencian en el borde. La gama de aromas que define su perfil en nariz se mueve en una progresión de notas articuladas, donde cítricos, hierbas aromáticas y fruta exótica se alternan en una danza de aromas invitantes. En boca es de buen cuerpo, equilibrado, con un sorbo caracterizado por una impronta salina; cierra con un final caracterizado por un retrogusto cítrico. Una etiqueta con la que la bodega La Vis conquista el aplauso de la principal crítica del sector nacional.

