
'Sinespina' Cascina Melognis 2024
Artesanales
Bodegas en exclusivaEl “Sinespina” de Cascina Melognis es un rosado de carácter gastronómico. Se produce en una bodega del saluzzese que trabaja arduamente para promover las variedades locales, especialmente valorando las viejas vides de su parque vitícola. En nariz se perciben intrigantes notas de fruta exótica, que abrazan matices de frutos rojos y de cáscara de cítricos, un perfil que invita al sorbo. En boca es tenso, enérgico, casi nervioso debido a la marcada frescura, que equilibra una sensación agradablemente grasa. Muy versátil en maridaje con la comida, también se debe probar con pizza
El ‘Sinespina’ de la realidad vitícola piemontesa Cascina Melognis es un vino rosado rico en aromas afrutados y florales producido a través de un rico blend de variedades de uva tinta vinificadas en rosado. En particular, las uvas de las diferentes variedades provienen todas de un único viñedo muy viejo, adquirido y recuperado por los cónyuges Michele Fino y Vanina Maria Carta. Michele emprendió esta aventura después de obtener un título en Derecho, impulsado por la voluntad de continuar la historia de su familia, siempre dedicada a la agricultura y la ganadería. En cambio, su esposa Vanina puede presumir de experiencias en bodegas de la zona de Barolo.
Cascina Melognis ‘Sinespina’ se elabora a partir de un ensamblaje compuesto de uvas rojas, cultivadas bajo un régimen biológico dentro de una parcela caracterizada por suelos ácidos ricos en esqueleto y arcilla, situada a una altitud de 450 metros sobre el nivel del mar. La vendimia se realiza a mano al mismo tiempo para todas las variedades, buscando el equilibrio ideal entre los respectivos periodos de maduración. En bodega, los racimos se vinifican a través de varias horas de maceración pelicular, con el mosto que posteriormente pasa por fermentación alcohólica espontánea en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada.
El vino rosado ‘Sinespina’ de Cascina Melognis posee un tono rosa cobrizo tenue. Aromas afrutados de granada, fresa silvestre y fruta exótica presentan la olfacción, pronto alcanzados por delicados toques de cáscara de cítricos y por matices florales y de hierbas aromáticas. Sorbo tenso, enérgico y muy fresco, capaz de equilibrar el cuerpo suave, casi graso, del vino, definiendo una persistencia sabrosa y tentadora en el final.

