
Spumante Metodo Classico Brut Millesimato Monsupello 2018
El Espumoso Brut Millesimato de Monsupello, conocido en el pasado también como Classese, es un método clásico intenso y de buena complejidad aromática, madurado sobre las lías durante al menos 48 meses. Tiene un bouquet rico y evolucionado de cereza y vainilla y un sabor seco y elegante, suave y persistente
El Spumante Método Clásico Brut Millesimato de Monsupello es una burbuja que nace del trabajo realizado con tenacidad durante varias décadas por la familia Boiatti, verdadera pionera del terroir de Oltrepò Pavese. Nos encontramos ante una burbujita ágil y vivaz, que se presenta con un cuerpo de carácter, fruto de un afinamiento sobre lías de al menos dos años y medio. Una etiqueta que se confirma, año tras año, en niveles superiores a la media en las principales revistas del sector nacionales.
El Método Clásico Brut Millesimato es un Spumante que Monsupello elabora a partir de un blend dominado por el Pinot Nero, al que se le añade un 10% de Chardonnay. Las vides crecen con el sistema de guyot en la primera franja colinar de los municipios de Torricella Verzate y Oliva Gessi, sobre un terroir caracterizado por un subsuelo arcilloso y calcáreo. El mosto flor fermenta en tanques de acero a una temperatura controlada de 18 grados. Después de un período de afinamiento en acero, se procede con el ensamblaje de la cuvée y la refermentación se realiza luego en botella, siguiendo los principios del Método Clásico. La la maduración sobre lías tiene una duración de al menos 30 meses, al término de los cuales el proceso productivo concluye con las operaciones de degüelle, dosage y embotellado.
El Spumante Método Clásico Brut Millesimato Monsupello se presenta a la vista con un color amarillo pálido, caracterizado por algunos reflejos que tienden hacia el verdoso, especialmente en el borde; el perlage se establece con una cadena de burbujas finas y persistentes. Sutil y refinado en nariz, que traza una progresión de notas donde la fruta se alterna con referencias de levaduras y corteza de pan. En boca tiene un cuerpo medio, con un sorbo seco y agradable, dotado de un gusto aromático persistente. Una etiqueta que interpreta bien el territorio, para acompañar los primeros y segundos platos a base de pescado.

