
Spumante Metodo Classico Extra Brut 'Preja 24 Mesi' Paolo Ferri
Artesanales
Bodegas en exclusivaEl 'Preja 24 Meses' de Paolo Ferri es un Espumoso Método Clásico Extra Brut que reposa durante 24 meses sobre las lías en botella. Al degustarlo resulta crujiente, afrutado y vivaz, con notas de fruta de pulpa blanca y toques de fruta seca. Con un final agradablemente persistente, este Espumoso combina perfectamente con tartar de pescado y sushi y sashimi
El Spumante Metodo Classico ‘Preja 24 Mesi’ Extra Brut de Paolo Ferri destaca por su sabor seco y equilibrado que otorga una dimensión altamente gastronómica a este espumante. El proyecto de Paolo Ferri en el mundo del vino comenzó en 2012 con el objetivo de dar forma a grandes espumantes Metodo Classico asociando dos variedades tan distantes pero al mismo tiempo tan cercanas, como el Pinot Nero y la Vespolina. El apelativo ‘Preja’, nombre de la selección, proviene del dialecto piemontés y significa “piedra”.
El ‘Preja 24 Mesi’ Paolo Ferri Spumante Metodo Classico Extra Brut se produce a partir de un ensamblaje de Pinot Nero (60%) y otra variedad de uva tinta (40%). En particular, las plantas se benefician de la naturaleza morénica y aluvial de los terrenos y del microclima fresco, caracterizado por elevadas oscilaciones térmicas entre el día y la noche. En la bodega, los racimos son sometidos a una prensado delicado, seguido de la fermentación alcohólica del mosto en tanques de acero inoxidable. La posterior toma de espuma de la base espumante se lleva a cabo en botella de acuerdo con la prestigiosa técnica del Metodo Classico, con al menos 24 meses de crianza en levaduras en vidrio antes del degüelle y del consiguiente dosificación Extra Brut que precede la definitiva comercialización.
A la vista, el Spumante ‘Preja 24 Mesi’ Metodo Classico Extra Brut de Paolo Ferri revela un tono amarillo pálido intenso con una efervescencia sutil y persistente. La gama aromática se abre a fragantes notas de manzana, durazno blanco, lichi y almendra, con notas de corteza de pan debido a la larga estancia en las levaduras que surgen del fondo. En boca resulta fresco, casi crujiente, con una progresión equilibrada que se apoya en un final seco y persistente, realzado por la fina burbuja.

