
Valpolicella Classico Superiore 'Montegradella' Santa Sofia 2022
El "Montegradella" es un Valpolicella Clásico Superior que proviene de las clásicas uvas Rondinella, Corvina y Corvinone, dejadas secar durante 30 días. Se trata de una expresión corpulenta y de carácter, que envuelve la nariz con intensas sensaciones de fruta en aguardiente, especias dulces y vainilla, con un sorbo rico, sedoso y cálido, dotado de una equilibrada frescura
El “Montegradella” de Santa Sofia es un Valpolicella Classico Superiore que cuenta en cada sorbo la terroir de la que proviene. Se trata de un tinto veneto cuyo nombre deriva de la zona montañosa donde crecen las uvas que lo componen (Corvina, Corvinone y Rondinella), alrededor del Monte Gradella. Redondo y con un buen grado alcohólico, sorprende por su estructura, adquirida durante el período de crianza en maderas de diferentes capacidades. Una etiqueta en la que el tanino se vuelve sedoso en el paladar, mientras que en el fondo domina el equilibrio entre frescura y calidez, que contribuye a hacer persistente y nítido el final.
Este Valpolicella Classico Superiore “Montegradella” nace de un clásico corte de uvas autóctonas de piel roja del territorio veneto, Corvina, Corvinone y Rondinella. Las vides de estas variedades se cultivan en los viñedos situados cerca de los municipios de Fumane y Marano. Los racimos, una vez recogidos con cuidado por parte del equipo de la bodega Santa Sofia, se dejan pasar por 30 días. El mosto que se obtiene de la prensado de las uvasfermenta en contenedores de acero inoxidable, macerando en las pieles durante 10 días. La crianza final tiene una duración de 12 meses, y se lleva a cabo tanto en tonneau de 500 litros como en barricas más pequeñas.
El “Montegradella” a la vista se presenta con un hermoso color granate, con una notable concentración. Rico y estratificado en nariz, de la que afloran toques frutales y matices de hierbas aromáticas, acompañados al final por aromas más balsámicos. En boca es de buena cuerpo, cálido y sabroso, con un sorbo penetrante y redondo, que fluye con facilidad gracias a una agradable vena fresca. Una etiqueta decidida y seductora al mismo tiempo, con la que la bodega Santa Sofia confirma su capacidad para interpretar con puntualidad y precisión la terroir veneta de Valpolicella.

