
Vino Rancio Casa Mariol - 100 cl
Artesanales
Bodegas en exclusivaEl Vino Rancio Casa Mariol es un vino blanco producido en España a base de uvas blancas cosechadas tardíamente, madura en grandes barricas de roble, donde las madres del mismo vino se afinan y preservan desde 1945. Rico, profundo y persistente en el paladar, expresa aromas intensos de crème brûlée, fruta seca, pasa y membrillo. Para probar con una selección de quesos curados y azules o con un postre después de la cena
El Vino Rancio de Casa Mariol representa una expresión compleja en estilo oxidativo producida con la "madre" del vino conservada desde 1945. Con el término español "rancio", literalmente "rancio", se identifican esos vinos envejecidos durante períodos muy prolongados, durante los cuales adquieren peculiares notas oxidativas. La categoría de Rancio es una verdadera especialidad en Cataluña, representada por vinos tanto en versión seca como en versión dulce. Tradicionalmente, los Rancio se exponen al contacto selectivo con el oxígeno y se envejecen durante largos períodos en barricas deliberadamente expuestas al calor y a fuertes cambios de temperatura.
Casa Mariol Vino Rancio proviene de una selección de uvas blancas recogidas en un estado de maduración muy avanzada. El proceso de fermentación y el envejecimiento ocurren en barricas grandes de roble, donde desde 1945 se conserva la llamada "madre" del mismo vino Rancio. Esta está constituida por una población numerosa de levaduras y bacterias que se ha autoseleccionado en el transcurso de las décadas, funcionando de año en año como inóculo fermentativo para el nuevo vino. Concluido el período de maduración, el Vino Rancio se embotella en un formato de un litro cerrado con el tapón a rosca.
En el examen visual, el Vino Rancio firmado por Casa Mariol exhibe un vestido amarillo dorado con intensas matices ámbar y color caoba. El olfato está embriagado por vívidas sugerencias de caramelo, pasa, membrillo y nueces, con recuerdos de madera de cedro que emergen del fondo. La progresión en el paladar es amplia y rica, cálida e intensa, caracterizada por un retrogusto de fruta seca y crème brûlée típica del vino Rancio. Por estas características peculiares, este vino se combina óptimamente con la pastelería seca o con quesos azules, aunque proporciona resultados excelsos también consumido solo como vino de meditación.

