Casa Mariol
Comprometida, entre otros productos, en la elaboración de Cava según prácticas artesanales, la realidad vitivinícola familiar Casa Mariol se dedica a la valorización de la expresión enológica de Cataluña con sus excelencias. Fundada en 1945 en Batea, dentro de la zona vinícola de Terra Alta, en la parte sur de Cataluña, la bodega es hoy dirigida por la tercera generación vitivinícola de la familia, representada por Josep Maria, Miguel Àngel y Marta Vaquer. Fueron sus abuelos, Josep Maria Bes y Josefina Aguiló, quienes iniciaron la actividad de venta de vinos en la zona, mientras que los padres Josep Vaquer y Emilia Llop, que en 1971 asumieron la gestión, fueron pioneros en la introducción en la región de variedades internacionales como el Syrah y el Cabernet Sauvignon. Además de los espumosos Cava, la bodega produce vinos tranquilos, vermut y licores con la firme voluntad de reflejar la unicidad del territorio y de las personas que lo habitan.
La finca Casa Mariol se extiende sobre 50 hectáreas viticultores, reservados para las variedades tradicionales Macabeu, Xarel-lo, Parellada, Garnacha Blanca, Verdejo, Garnacha Tinta, Tempranillo, Samsó (nombre que el Carignan asume en Cataluña) y Trepat, además de las internacionales Chardonnay, Merlot, Syrah y Cabernet Sauvignon, todas variedades cultivadas siguiendo un enfoque agronómico sostenible. Las plantas se benefician del característico clima mediterráneo seco de Terra Alta, de la predominante matriz calcárea de los suelos y de la constante presencia del viento seco Cierzo que sopla del norte y de la brisa húmeda Garbí que sopla del sureste. Para los Cava, la toma de espuma se realiza en botella según el Método Clásico, con afinamientos sobre las lías en botella que van de 18 a 48 meses.
Centrándonos en los Cava, entre los productos estrella de la bodega Casa Mariol, estas burbujas son apreciadas por su carácter suave y refrescante, de gran disfrutabilidad. El diseño de las etiquetas es cuidado por el artista alemán Mark Borsche y desde 2019 toda la producción está certificada Vegan, garantizando así que no se empleen sustancias de origen animal en ninguna fase del proceso productivo.
Comprometida, entre otros productos, en la elaboración de Cava según prácticas artesanales, la realidad vitivinícola familiar Casa Mariol se dedica a la valorización de la expresión enológica de Cataluña con sus excelencias. Fundada en 1945 en Batea, dentro de la zona vinícola de Terra Alta, en la parte sur de Cataluña, la bodega es hoy dirigida por la tercera generación vitivinícola de la familia, representada por Josep Maria, Miguel Àngel y Marta Vaquer. Fueron sus abuelos, Josep Maria Bes y Josefina Aguiló, quienes iniciaron la actividad de venta de vinos en la zona, mientras que los padres Josep Vaquer y Emilia Llop, que en 1971 asumieron la gestión, fueron pioneros en la introducción en la región de variedades internacionales como el Syrah y el Cabernet Sauvignon. Además de los espumosos Cava, la bodega produce vinos tranquilos, vermut y licores con la firme voluntad de reflejar la unicidad del territorio y de las personas que lo habitan.
La finca Casa Mariol se extiende sobre 50 hectáreas viticultores, reservados para las variedades tradicionales Macabeu, Xarel-lo, Parellada, Garnacha Blanca, Verdejo, Garnacha Tinta, Tempranillo, Samsó (nombre que el Carignan asume en Cataluña) y Trepat, además de las internacionales Chardonnay, Merlot, Syrah y Cabernet Sauvignon, todas variedades cultivadas siguiendo un enfoque agronómico sostenible. Las plantas se benefician del característico clima mediterráneo seco de Terra Alta, de la predominante matriz calcárea de los suelos y de la constante presencia del viento seco Cierzo que sopla del norte y de la brisa húmeda Garbí que sopla del sureste. Para los Cava, la toma de espuma se realiza en botella según el Método Clásico, con afinamientos sobre las lías en botella que van de 18 a 48 meses.
Centrándonos en los Cava, entre los productos estrella de la bodega Casa Mariol, estas burbujas son apreciadas por su carácter suave y refrescante, de gran disfrutabilidad. El diseño de las etiquetas es cuidado por el artista alemán Mark Borsche y desde 2019 toda la producción está certificada Vegan, garantizando así que no se empleen sustancias de origen animal en ninguna fase del proceso productivo.















