
Vouvray Sec 'Les Pentes Folie' Domaine Sebastien Brunet 2022
Artesanales
Orgánicos y biodinámicosEl Vouvray Sec "Les Pentes Folie" de la bodega Domaine Sebastien Brunet es un vino blanco de gran frescura y mineralidad perfecto para acompañar platos a base de pescado y verduras. Se elabora con uvas de Chenin Blanc en pureza y un envejecimiento de 8 meses en barrica. El color amarillo pajizo ilumina la copa mientras aromas de fruta y cítricos embriagan la nariz. El paladar disfruta de un sorbo directo y de excelente persistencia
El Domaine Sebastien Brunet presenta el Vouvray Sec ‘Les Pentes de la Folie’, un Chenin Blanc de sublime complejidad y placidez, con un enérgico sello mineral característico del territorio. Además de adoptar una viticultura de fuerte carácter sostenible, destinada a respetar las plantas, el suelo y todo el ecosistema, Sebastien Brunet aplica una enología espontánea y minimalista, con el fin de dar origen a vinos que expresen la complejidad y la intensidad del territorio de Vouvray. El nombre ‘Les Pentes de la Folie’, literalmente “las pendientes de la locura”, se refiere al hecho de que las uvas destinadas a esta etiqueta provienen de las pendientes del viñedo “La Folie”.
‘Les Pentes de la Folie’ Vouvray Sec de Domaine Sebastien Brunet nace solo de uvas Chenin Blanc cultivadas bajo un régimen biológico certificado, sin el uso de pesticidas ni herbicidas, en terrenos colinosos compuestos por una capa superficial de arcilla y sílex y un sustrato arcillo-calcáreo. Las vides tienen una edad media de 80 años y están expuestas a pleno sur. En bodega, los racimos se prensan de manera delicada y el mosto se canaliza en viejos barriles de roble de 400 y 500 litros para la fermentación alcohólica espontánea y el consiguiente envejecimiento de 8 meses.
En la copa, el Vouvray Sec ‘Les Pentes de la Folie’ de Domaine Sebastien Brunet exhibe un color amarillo pajizo brillante tendente al dorado. El espectro aromático es típico y articulado en sus aromas de fruta de pulpa amarilla, cítricos, flores amarillas, miel de acacia y avellana tostada que se fusionan con vivas y profundas sensaciones minerales de pedernal. Sorbo directo, fresco y mineral, con una persistencia asombrosa que insiste en notas ligeramente tostadas. El Vouvray representa uno de los vinos blancos más longevos del mundo y esta botella no es la excepción.

