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Zibibbo Secco Barraco 2024

Zibibbo Secco Barraco 2024

(
75 cl
/ 12%
)
Tierras Sicilianas IGT
Zibibbo 100%
Levaduras indígenas, Macerados en las pieles, Sin sulfitos añadidos o mínimos, Vino Naranja, Artesanales
Disponibilidad inmediata
24,20 
Premios
Puntos clave
Feature ImageArtesanales
De nuestros sumilleres

El Zibibbo de Barraco es una expresión seca e intensa de la célebre variedad siciliana, madurada durante 8 meses en acero. Ricos aromas de cáscara de cítricos, hierbas aromáticas y jengibre fresco animan un sorbo seco, especiado y complejo, de gran sapidez.

ninguna sustancia química o de síntesis, de manera que se preserve la vitalidad del rico patrimonio a disposición. En bodega se continúa con fermentación alcohólica espontánea y brevísima maceración sobre las pieles. El líquido afina en acero y no se filtra ni se clarifica, sino que solo se le añade una pequeña dosis de sulfitos antes del embotellado.

El Zibibbo de Barraco ilumina la copa con su cautivadora vestimenta dorada intensa. Un nariz de vértigo, que puede hacer literalmente perder la cabeza y en la que hay de todo y más: la flor de azahar, el albaricoque, el alcaparra en sal, el hinojo, las hierbas silvestres. Una mezcla lisérgica que podría anunciar un sorbo opulento, y sin embargo el líquido sorprende a quien lo aborda, con una dinámica gustativa refinadísima y jugada toda sobre la bebibilidad. Un final salino que hace venir ganas de comida isleña, y de hecho nos imaginamos este néctar acompañando una pasta con sardinas, pasas, piñones y pan rallado.

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ninguna sustancia química o de síntesis, de manera que se preserve la vitalidad del rico patrimonio a disposición. En bodega se continúa con fermentación alcohólica espontánea y brevísima maceración sobre las pieles. El líquido afina en acero y no se filtra ni se clarifica, sino que solo se le añade una pequeña dosis de sulfitos antes del embotellado.

El Zibibbo de Barraco ilumina la copa con su cautivadora vestimenta dorada intensa. Un nariz de vértigo, que puede hacer literalmente perder la cabeza y en la que hay de todo y más: la flor de azahar, el albaricoque, el alcaparra en sal, el hinojo, las hierbas silvestres. Una mezcla lisérgica que podría anunciar un sorbo opulento, y sin embargo el líquido sorprende a quien lo aborda, con una dinámica gustativa refinadísima y jugada toda sobre la bebibilidad. Un final salino que hace venir ganas de comida isleña, y de hecho nos imaginamos este néctar acompañando una pasta con sardinas, pasas, piñones y pan rallado.

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Color:
Amarillo dorado con reflejos ámbar
Aroma:
Rico, aromático y complejo, con notas de cáscara de cítricos, jengibre y hierbas aromáticas
Sabor:
Seco, especiado y complejo, de gran sapidez y larga persistencia