Garofoli Gioacchino
Reducidos de 50 cosechas y continuadores de una empresa familiar fundada a finales del siglo XIX, los hermanos Garofoli han sabido vincular, con el tiempo, su nombre al del vino de calidad de las Marcas, ahora asistidos por la quinta generación de la familia. Garofoli puede presumir hoy de una historia centenaria, además del mérito de haber favorecido la revalorización del Verdicchio en los años ochenta creando un estilo innovador, destacándose por los números importantes (un millón y medio de botellas producidas cada año).
Dispersos entre diferentes localidades de la provincia de Ancona, los viñedos se extienden por 50 hectáreas en total en un territorio montañoso entre el mar y los Apeninos, entre 50 y 300 metros sobre el nivel del mar. Las uvas cultivadas en las cuatro fincas de propiedad de la empresa, junto con otras compradas a los cultivadores locales, fluyen en dos bodegas diferentes, donde las técnicas de producción actualizadas respetan los sistemas tradicionales e históricos de hacer vino. Si las uvas rojas se recogen en fermentadores termo condicionados, con posterior crianza en barricas y toneles de roble, la vinificación de las uvas blancas prevé el uso de prensas.suaves, la decantación de los mostos a bajas temperaturas, la fermentación obtenida con levaduras seleccionadas y la conservación en tanques subterráneos o de acero inoxidable refrigerados. El embotellado se realiza en frío, para garantizar la conservabilidad pero sobre todo para resaltar los aromas obtenidos durante la vinificación, y algunos vinos conocen un ulterior afinamiento en botella en un local subterráneo y a baja temperatura.
La marca Garofoli es sinónimo de elegancia y compostura, de clasicidad, de aromas exquisitos y vegetales y de intensos bouquet. Los números, los reconocimientos y la fama demuestran, si aún hiciera falta, la excelencia de una bodega que ha hecho de su historia y de la experiencia un punto fuerte.
Reducidos de 50 cosechas y continuadores de una empresa familiar fundada a finales del siglo XIX, los hermanos Garofoli han sabido vincular, con el tiempo, su nombre al del vino de calidad de las Marcas, ahora asistidos por la quinta generación de la familia. Garofoli puede presumir hoy de una historia centenaria, además del mérito de haber favorecido la revalorización del Verdicchio en los años ochenta creando un estilo innovador, destacándose por los números importantes (un millón y medio de botellas producidas cada año).
Dispersos entre diferentes localidades de la provincia de Ancona, los viñedos se extienden por 50 hectáreas en total en un territorio montañoso entre el mar y los Apeninos, entre 50 y 300 metros sobre el nivel del mar. Las uvas cultivadas en las cuatro fincas de propiedad de la empresa, junto con otras compradas a los cultivadores locales, fluyen en dos bodegas diferentes, donde las técnicas de producción actualizadas respetan los sistemas tradicionales e históricos de hacer vino. Si las uvas rojas se recogen en fermentadores termo condicionados, con posterior crianza en barricas y toneles de roble, la vinificación de las uvas blancas prevé el uso de prensas.suaves, la decantación de los mostos a bajas temperaturas, la fermentación obtenida con levaduras seleccionadas y la conservación en tanques subterráneos o de acero inoxidable refrigerados. El embotellado se realiza en frío, para garantizar la conservabilidad pero sobre todo para resaltar los aromas obtenidos durante la vinificación, y algunos vinos conocen un ulterior afinamiento en botella en un local subterráneo y a baja temperatura.
La marca Garofoli es sinónimo de elegancia y compostura, de clasicidad, de aromas exquisitos y vegetales y de intensos bouquet. Los números, los reconocimientos y la fama demuestran, si aún hiciera falta, la excelencia de una bodega que ha hecho de su historia y de la experiencia un punto fuerte.









