Montanar Denis
La bodega Denis Montanar se encuentra en la localidad de Borc Dodon, mejor conocida como Borgo Dodone, en el pequeño municipio de Villa Vicentina, en la provincia de Udine. La familia lleva dedicándose 4 generaciones a la vida de los campos, cultivando plantas de soja, espelta, trigo y uvas, adoptando un enfoque ecosostenible y de gran respeto por el medio ambiente y el territorio, hasta el punto de que desde 1996 decidió adoptar una agricultura biológica y adherirse al protocolo territorial de la “Renaissance du Terroir”. Vamos despacio, Denis comienza su actividad en 1989, cuando hereda los terrenos de su abuelo y alquila las viñas circundantes, inaugurando la primera producción de la empresa. El éxito crece y en pocos años Denis amplía sus posesiones, comprando otras dos hectáreas e implantando los viñedos locales, llegando a contar con aproximadamente 10,5 hectáreas de viñedos. Es en 1995 cuando nace oficialmente la realidad Denis Montanar y el proyecto Borc Dodon. En pocos años la bodega conquista por la autenticidad y espontaneidad de sus vinos, logrando así un lugar entre los más grandes artesanos del panorama enológico friulano.
Denis Montanar cultiva principalmente variedades autóctonas en la baja Friuli, en las orillas occidentales del río Isonzo, en la parte más cercana a la desembocadura. Las uvas Friulano, Refosco, Verduzzo, Sauvignon, Cabernet y Merlot brotan de viñas de diferentes edades, desde las más jóvenes del Refosco, que no alcanzan los 10 años, hasta las más antiguas de más de 40 años de Friulano y Merlot. El terreno es arenoso, compuesto por una mezcla de limo y arcilla, que confiere al vino una típica nota fresca y mineral. Para no alterar la naturalidad y pureza del fruto, en el viñedo está prohibido cualquier tratamiento con compuestos químicos o sustancias de síntesis. También en la bodega el modus operandi es el mismo, las vinificaciones se realizan espontáneamente por obra de levaduras indígenas con maceraciones más o menos prolongadas en tinas abiertas de fibra de vidrio o madera. La crianza puede realizarse en cubas de acero para las versiones más jóvenes y desenfadadas o en barricas de madera para las interpretaciones más intensas y estructuradas para redondear todas las aristas del
La bodega Denis Montanar se encuentra en la localidad de Borc Dodon, mejor conocida como Borgo Dodone, en el pequeño municipio de Villa Vicentina, en la provincia de Udine. La familia lleva dedicándose 4 generaciones a la vida de los campos, cultivando plantas de soja, espelta, trigo y uvas, adoptando un enfoque ecosostenible y de gran respeto por el medio ambiente y el territorio, hasta el punto de que desde 1996 decidió adoptar una agricultura biológica y adherirse al protocolo territorial de la “Renaissance du Terroir”. Vamos despacio, Denis comienza su actividad en 1989, cuando hereda los terrenos de su abuelo y alquila las viñas circundantes, inaugurando la primera producción de la empresa. El éxito crece y en pocos años Denis amplía sus posesiones, comprando otras dos hectáreas e implantando los viñedos locales, llegando a contar con aproximadamente 10,5 hectáreas de viñedos. Es en 1995 cuando nace oficialmente la realidad Denis Montanar y el proyecto Borc Dodon. En pocos años la bodega conquista por la autenticidad y espontaneidad de sus vinos, logrando así un lugar entre los más grandes artesanos del panorama enológico friulano.
Denis Montanar cultiva principalmente variedades autóctonas en la baja Friuli, en las orillas occidentales del río Isonzo, en la parte más cercana a la desembocadura. Las uvas Friulano, Refosco, Verduzzo, Sauvignon, Cabernet y Merlot brotan de viñas de diferentes edades, desde las más jóvenes del Refosco, que no alcanzan los 10 años, hasta las más antiguas de más de 40 años de Friulano y Merlot. El terreno es arenoso, compuesto por una mezcla de limo y arcilla, que confiere al vino una típica nota fresca y mineral. Para no alterar la naturalidad y pureza del fruto, en el viñedo está prohibido cualquier tratamiento con compuestos químicos o sustancias de síntesis. También en la bodega el modus operandi es el mismo, las vinificaciones se realizan espontáneamente por obra de levaduras indígenas con maceraciones más o menos prolongadas en tinas abiertas de fibra de vidrio o madera. La crianza puede realizarse en cubas de acero para las versiones más jóvenes y desenfadadas o en barricas de madera para las interpretaciones más intensas y estructuradas para redondear todas las aristas del






