Monte Dall'Ora
Situada en un anfiteatro natural de la Valpolicella clásica, Monte dall’Ora es una bodega familiar dirigida desde 1995 por Carlo Venturini y su esposa Alessandra. El respeto por la uva, el equilibrio ambiental y el cultivo biológico son pruebas de una viticultura que no quiere forzar la naturaleza, sino acariciarla con cuidado.
Los viñedos de la bodega Monte dall’Ora están cultivados en terrazas sostenidas por muros de piedra en seco llamados “moragne” y se encuentran en un verdadero jardín natural: un microcosmos hecho de especies vegetales originales, hierbas silvestres e insectos que contribuyen al equilibrio del suelo, compuesto de calizas de origen eocénico. Plantas aromáticas como la lavanda, pero también cerezos y olivos se encuentran poco lejos de los cultivos de Corvina, Corvinone, Rondinella, Molinara y Oseleta, dando un efecto de acolchado al suelo y garantizando humedad durante el verano. Los terrenos están orientados favorablemente hacia el sureste, hacia la ciudad de Verona, y la ventilación en la colina de Castelrotto es continua desde la mañana hasta la noche: la localidad donde se encuentra la bodega toma sunombre del célebre viento gardesano, el Ora del Garda.
Los vinos de Monte dall’Ora nacen de cultivos biológicos y todo el modus operandi tiene como objetivo el equilibrio y la biodiversidad, evitando de cualquier manera el uso de productos químicos. Desde la cosecha hasta la bodega, la uva siempre se trata con “gentileza”, las fermentaciones son espontáneas y con uso de levaduras autóctonas, utilizando pequeños tinajas de acero para el Valpolicella y de madera para el Amarone. Finalmente, el tiempo, un gran respeto por el tiempo caracteriza la fase final de la producción hasta el embotellado. Monte dell’Ora es verdaderamente una de esas bodegas que posee el espíritu y el amor de la Tierra, complicidad y afecto que se encuentran luego en sus vinos vivos y fragantes.
Situada en un anfiteatro natural de la Valpolicella clásica, Monte dall’Ora es una bodega familiar dirigida desde 1995 por Carlo Venturini y su esposa Alessandra. El respeto por la uva, el equilibrio ambiental y el cultivo biológico son pruebas de una viticultura que no quiere forzar la naturaleza, sino acariciarla con cuidado.
Los viñedos de la bodega Monte dall’Ora están cultivados en terrazas sostenidas por muros de piedra en seco llamados “moragne” y se encuentran en un verdadero jardín natural: un microcosmos hecho de especies vegetales originales, hierbas silvestres e insectos que contribuyen al equilibrio del suelo, compuesto de calizas de origen eocénico. Plantas aromáticas como la lavanda, pero también cerezos y olivos se encuentran poco lejos de los cultivos de Corvina, Corvinone, Rondinella, Molinara y Oseleta, dando un efecto de acolchado al suelo y garantizando humedad durante el verano. Los terrenos están orientados favorablemente hacia el sureste, hacia la ciudad de Verona, y la ventilación en la colina de Castelrotto es continua desde la mañana hasta la noche: la localidad donde se encuentra la bodega toma sunombre del célebre viento gardesano, el Ora del Garda.
Los vinos de Monte dall’Ora nacen de cultivos biológicos y todo el modus operandi tiene como objetivo el equilibrio y la biodiversidad, evitando de cualquier manera el uso de productos químicos. Desde la cosecha hasta la bodega, la uva siempre se trata con “gentileza”, las fermentaciones son espontáneas y con uso de levaduras autóctonas, utilizando pequeños tinajas de acero para el Valpolicella y de madera para el Amarone. Finalmente, el tiempo, un gran respeto por el tiempo caracteriza la fase final de la producción hasta el embotellado. Monte dell’Ora es verdaderamente una de esas bodegas que posee el espíritu y el amor de la Tierra, complicidad y afecto que se encuentran luego en sus vinos vivos y fragantes.











