Morella
Desde su fundación, ocurrida en 2000, la bodega pugliese Morella se ha destacado por su visión productiva espontáneamente artesanal orientada a valorizar el territorio de Manduria con su variedad principal: el Primitivo. Las figuras clave de la finca son Gaetano Morella y Lisa Gilbee, enóloga de origen australiano que llegó a Italia en 1992 y que, tras una serie de experiencias laborales en el país, decidió establecerse en Puglia, fascinada por los alberelli de Primitivo que emergen de las tierras rojas de Manduria. Gaetano y Lisa han iniciado esta colaboración con el común objetivo de ver otorgado al Primitivo y al área de Manduria el reconocimiento que merecen.
La bodega artesanal Morella consta de 20 hectáreas de viñedos, la mayor parte de los cuales están constituidos por viejas vides cultivadas en alberello en las típicas tierras rojas arenosas de Manduria, con particular abundancia de caliza en el subsuelo. Entre estos destacan las viñas “Old Vines” y “La Signora”, parcelas símbolo de la finca que superan los 80 años de edad. El Primitivo representa el núcleo de la producción, acompañado de otras variedades de la tradición pugliese como el Negroamaro y el Fiano y de pequeñas porcentajes de variedades internacionales como Malbec, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot y Viognier. Estas variedades se cultivan siguiendo los principios de la agricultura biodinámica con rendimientos de uva por hectárea muy bajos, labores casi exclusivamente realizadas a mano y uso de preparados biodinámicos. El mismo enfoque respetuoso del territorio y de su expresión se adopta en la bodega, donde las fermentaciones ocurren espontáneamente en tinajas abiertas, asociadas a técnicas de extracción delicadas como el pisado manual, y se excluye el recurso a cualquier práctica invasiva de corrección, estabilización y filtración. Para el envejecimiento de los vinos se utilizan grandes barricas, barricas de roble francés, tanques de acero y huevos de cemento, en relación a la etiqueta en cuestión.
Las joyas de la producción de Morella son los premiados Primitivo ‘Old Vines’ y ‘La Signora’, expresiones en la cúspide cualitativa de la tipología. También es intrigante el resto de la gama, con blancos, orange wine y rojos con una excepcional relación calidad/precio.
Desde su fundación, ocurrida en 2000, la bodega pugliese Morella se ha destacado por su visión productiva espontáneamente artesanal orientada a valorizar el territorio de Manduria con su variedad principal: el Primitivo. Las figuras clave de la finca son Gaetano Morella y Lisa Gilbee, enóloga de origen australiano que llegó a Italia en 1992 y que, tras una serie de experiencias laborales en el país, decidió establecerse en Puglia, fascinada por los alberelli de Primitivo que emergen de las tierras rojas de Manduria. Gaetano y Lisa han iniciado esta colaboración con el común objetivo de ver otorgado al Primitivo y al área de Manduria el reconocimiento que merecen.
La bodega artesanal Morella consta de 20 hectáreas de viñedos, la mayor parte de los cuales están constituidos por viejas vides cultivadas en alberello en las típicas tierras rojas arenosas de Manduria, con particular abundancia de caliza en el subsuelo. Entre estos destacan las viñas “Old Vines” y “La Signora”, parcelas símbolo de la finca que superan los 80 años de edad. El Primitivo representa el núcleo de la producción, acompañado de otras variedades de la tradición pugliese como el Negroamaro y el Fiano y de pequeñas porcentajes de variedades internacionales como Malbec, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot y Viognier. Estas variedades se cultivan siguiendo los principios de la agricultura biodinámica con rendimientos de uva por hectárea muy bajos, labores casi exclusivamente realizadas a mano y uso de preparados biodinámicos. El mismo enfoque respetuoso del territorio y de su expresión se adopta en la bodega, donde las fermentaciones ocurren espontáneamente en tinajas abiertas, asociadas a técnicas de extracción delicadas como el pisado manual, y se excluye el recurso a cualquier práctica invasiva de corrección, estabilización y filtración. Para el envejecimiento de los vinos se utilizan grandes barricas, barricas de roble francés, tanques de acero y huevos de cemento, en relación a la etiqueta en cuestión.
Las joyas de la producción de Morella son los premiados Primitivo ‘Old Vines’ y ‘La Signora’, expresiones en la cúspide cualitativa de la tipología. También es intrigante el resto de la gama, con blancos, orange wine y rojos con una excepcional relación calidad/precio.











