Musella
La realidad vitícola Musella constituye un baluarte de la biodinámica en Valpolicella, protagonista de expresiones tradicionales y modernas al mismo tiempo. La bodega fue fundada a mediados de los años 90 en San Martino Buon Albergo, en el límite este de la ciudad de Verona, por Emilio Pasqua Di Bisceglie, quien decidió iniciar su actividad vitivinícola en un patio rural del siglo XVI. Emilio es hoy el supervisor de la finca, asistido por su hija Maddalena Pasqua Di Bisceglie y Enrico Raber, primo de Maddalena. Los tres constituyen un apasionado equipo familiar que opera con el máximo respeto por la naturaleza, con sus delicados equilibrios demasiado tiempo puestos en peligro por el hombre. Musella también ofrece la oportunidad de alojarse en el Relais anexo inmerso en los viñedos de Valpolicella.
Los 25 hectáreas de viñedos cultivados por la finca Musella están distribuidos en tres grandes parcelas ubicadas en tres colinas diferentes: Monte Drago, Perlar y Palazzina. En la primera colina los terrenos son toba y arcillosos, en la parcela de Perlar predomina la arcilla roja mientras en Palazzina se encuentra tanto toba como arcilla roja. Todas las parcelas se benefician de una excelente exposición al oeste o suroeste y la gestión agronómica de la finca sigue firmemente los dictados de la biodinámica, pudiendo también ostentar la certificación Demeter. Sobre estos parámetros territoriales y culturales, la familia Pasqua cultiva variedades locales como Corvina, Corvinone, Rondinella, Oseleta, Croatina y Garganega, además de Barbera, Pinot Bianco, Merlot y Cabernet Sauvignon. El enfoque enológico busca minimizar las intervenciones abrazando prácticas respetuosas con el carácter del territorio. Según esta filosofía, las fermentaciones se confían a las levaduras autóctonas y se llevan a cabo a bajas temperaturas naturales con largas maceraciones para los tintos. Como contenedores vinarios se adopta una mezcla de cubas de cemento, barricas, tonneau y grandes barricas de roble.
Así nace la producción de la bodega Musella, compuesta por etiquetas que expresan un indisoluble vínculo con el territorio de Valpolicella, interpretado en sus más célebres declinaciones, como Amarone, Valpolicella Superiore yLa realidad vitícola Musella constituye un baluarte de la biodinámica en Valpolicella, protagonista de expresiones tradicionales y modernas al mismo tiempo. La bodega fue fundada a mediados de los años 90 en San Martino Buon Albergo, en el límite este de la ciudad de Verona, por Emilio Pasqua Di Bisceglie, quien decidió iniciar su actividad vitivinícola en un patio rural del siglo XVI. Emilio es hoy el supervisor de la finca, asistido por su hija Maddalena Pasqua Di Bisceglie y Enrico Raber, primo de Maddalena. Los tres constituyen un apasionado equipo familiar que opera con el máximo respeto por la naturaleza, con sus delicados equilibrios demasiado tiempo puestos en peligro por el hombre. Musella también ofrece la oportunidad de alojarse en el Relais anexo inmerso en los viñedos de Valpolicella.
Los 25 hectáreas de viñedos cultivados por la finca Musella están distribuidos en tres grandes parcelas ubicadas en tres colinas diferentes: Monte Drago, Perlar y Palazzina. En la primera colina los terrenos son toba y arcillosos, en la parcela de Perlar predomina la arcilla roja mientras en Palazzina se encuentra tanto toba como arcilla roja. Todas las parcelas se benefician de una excelente exposición al oeste o suroeste y la gestión agronómica de la finca sigue firmemente los dictados de la biodinámica, pudiendo también ostentar la certificación Demeter. Sobre estos parámetros territoriales y culturales, la familia Pasqua cultiva variedades locales como Corvina, Corvinone, Rondinella, Oseleta, Croatina y Garganega, además de Barbera, Pinot Bianco, Merlot y Cabernet Sauvignon. El enfoque enológico busca minimizar las intervenciones abrazando prácticas respetuosas con el carácter del territorio. Según esta filosofía, las fermentaciones se confían a las levaduras autóctonas y se llevan a cabo a bajas temperaturas naturales con largas maceraciones para los tintos. Como contenedores vinarios se adopta una mezcla de cubas de cemento, barricas, tonneau y grandes barricas de roble.
Así nace la producción de la bodega Musella, compuesta por etiquetas que expresan un indisoluble vínculo con el territorio de Valpolicella, interpretado en sus más célebres declinaciones, como Amarone, Valpolicella Superiore y





