Orlando Abrigo
La bodega Orlando Abrigo está situada en Treiso, un pequeño pueblo entre las colinas que dominan Barbaresco. La familia Abrigo ha cultivado sus viñedos durante generaciones, transmitiendo conocimientos que se han consolidado con el tiempo. Hoy en día, esta realidad está dirigida por Giovanni Abrigo, heredero de una larga tradición, que ha sabido combinar el respeto por la historia con una visión moderna e innovadora. En 2013 se construyó la nueva bodega, diseñada por el arquitecto Marco Ferreri como un lugar de vanguardia técnica y cualitativa. Hoy, la finca representa una síntesis entre tradición langarola y visión contemporánea de la viticultura.
Hoy Orlando Abrigo cuenta con aproximadamente 20 hectáreas de viñedos, dedicando gran atención a las variedades autóctonas del territorio. El Nebbiolo, protagonista absoluto de los grandes tintos y alma de los cru de la empresa, acompaña a Barbera, Dolcetto, Moscato y Nascetta, variedades que cuentan la riqueza de las Langhe. El trabajo en el viñedo se basa en intervenciones específicas a lo largo de las hileras, orientadas a la preservación del suelo y a la valorización de las características naturales de las uvas. La gestión manual de las operaciones principales, como la poda y vendimia, permite una selección cuidadosa de los racimos, mientras que la exposición favorable de las colinas favorece una maduración lenta y completa de las bayas.
En la bodega, Orlando Abrigo prefiere un enfoque artesanal, con fermentaciones naturales llevadas a cabo por levaduras autóctonas. Las maceraciones en las pieles permiten obtener taninos elegantes y aromas intensos, mientras que la gestión cuidadosa de las temperaturas preserva frescura y estructura. Algunos vinos reposan en barricas de madera para obtener suavidad y profundidad, otros en acero para mantener vivacidad y pureza varietal. Una historia de territorio y pasión, donde cada botella lleva consigo el alma de las colinas de Treiso.
La bodega Orlando Abrigo está situada en Treiso, un pequeño pueblo entre las colinas que dominan Barbaresco. La familia Abrigo ha cultivado sus viñedos durante generaciones, transmitiendo conocimientos que se han consolidado con el tiempo. Hoy en día, esta realidad está dirigida por Giovanni Abrigo, heredero de una larga tradición, que ha sabido combinar el respeto por la historia con una visión moderna e innovadora. En 2013 se construyó la nueva bodega, diseñada por el arquitecto Marco Ferreri como un lugar de vanguardia técnica y cualitativa. Hoy, la finca representa una síntesis entre tradición langarola y visión contemporánea de la viticultura.
Hoy Orlando Abrigo cuenta con aproximadamente 20 hectáreas de viñedos, dedicando gran atención a las variedades autóctonas del territorio. El Nebbiolo, protagonista absoluto de los grandes tintos y alma de los cru de la empresa, acompaña a Barbera, Dolcetto, Moscato y Nascetta, variedades que cuentan la riqueza de las Langhe. El trabajo en el viñedo se basa en intervenciones específicas a lo largo de las hileras, orientadas a la preservación del suelo y a la valorización de las características naturales de las uvas. La gestión manual de las operaciones principales, como la poda y vendimia, permite una selección cuidadosa de los racimos, mientras que la exposición favorable de las colinas favorece una maduración lenta y completa de las bayas.
En la bodega, Orlando Abrigo prefiere un enfoque artesanal, con fermentaciones naturales llevadas a cabo por levaduras autóctonas. Las maceraciones en las pieles permiten obtener taninos elegantes y aromas intensos, mientras que la gestión cuidadosa de las temperaturas preserva frescura y estructura. Algunos vinos reposan en barricas de madera para obtener suavidad y profundidad, otros en acero para mantener vivacidad y pureza varietal. Una historia de territorio y pasión, donde cada botella lleva consigo el alma de las colinas de Treiso.







