Salvatore Marino
Salvatore Marino es sin duda una de las personalidades más interesantes del panorama del vino siciliano. Un viticultor que ha hecho del amor por su tierra el fundamento de su forma de hacer vino. Lejos de cualquier lógica industrial y de las modas, ha emprendido un camino personal ligado a la sostenibilidad ambiental, que lo ha llevado a prestar cada vez más atención al trabajo en viña, para obtener uvas de alta calidad. Su proyecto nació en 2017, pero se basa en la experiencia de cinco generaciones de viticultores y en su secular experiencia, transmitida de generación en generación hasta nuestros días.
La finca de Salvatore Marino se encuentra cerca de Pachino, concretamente en un lugar que no se llama por casualidad Contrada Buonivini, famosa desde hace siglos por una producción de alta calidad. Estamos a pocos kilómetros de la naturaleza virgen y salvaje de la Reserva Natural de Vendicari y del pintoresco pueblo pesquero de Marzamemi. El territorio de esta área del Val di Noto se caracteriza por suelos muy vocados, compuestos principalmente de caliza, mezclados con arenas y arcillas, que otorgan a los vinos gran elegancia y finura, regalando tintos de notable encanto. El clima es seco y cálido, atenuado y siempre ventilado por la constante presencia de las brisas del mar, que mantienen los racimos secos y sanos, evitando muchas patologías de la vid.
La filosofía de la empresa de Salvatore Marino se basa en un gran respeto por la tierra y por el equilibrio natural del ecosistema, dentro del cual la viticultura debe insertarse de manera armoniosa, sin alterar su estructura general y sin perturbar sus equilibrios. Los viñedos están plantados según el antiguo sistema de alberello, que permite a la planta canalizar hacia las raíces la poca humedad que se deposita en las hojas. La gestión de los viñedos se realiza siguiendo los principios de la agricultura biológica y las prácticas de la biodinámica. Los abonos se hacen utilizando solo el verdeo o, cuando es necesario, estiércol biológico. Los trabajos se realizan de manera natural, siguiendo las fases del calendario lunar. Las vinificaciones se realizan en manera muy simple, tratando de intervenir lo menos posible en la transformación de la uva en vino. El resultado es una gama de vinos de carácter auténtico y sincero, que ponen de relieve las notas varietales de las variedades históricas de la zona y las características del magnífico terroir de Pachino.
Salvatore Marino es sin duda una de las personalidades más interesantes del panorama del vino siciliano. Un viticultor que ha hecho del amor por su tierra el fundamento de su forma de hacer vino. Lejos de cualquier lógica industrial y de las modas, ha emprendido un camino personal ligado a la sostenibilidad ambiental, que lo ha llevado a prestar cada vez más atención al trabajo en viña, para obtener uvas de alta calidad. Su proyecto nació en 2017, pero se basa en la experiencia de cinco generaciones de viticultores y en su secular experiencia, transmitida de generación en generación hasta nuestros días.
La finca de Salvatore Marino se encuentra cerca de Pachino, concretamente en un lugar que no se llama por casualidad Contrada Buonivini, famosa desde hace siglos por una producción de alta calidad. Estamos a pocos kilómetros de la naturaleza virgen y salvaje de la Reserva Natural de Vendicari y del pintoresco pueblo pesquero de Marzamemi. El territorio de esta área del Val di Noto se caracteriza por suelos muy vocados, compuestos principalmente de caliza, mezclados con arenas y arcillas, que otorgan a los vinos gran elegancia y finura, regalando tintos de notable encanto. El clima es seco y cálido, atenuado y siempre ventilado por la constante presencia de las brisas del mar, que mantienen los racimos secos y sanos, evitando muchas patologías de la vid.
La filosofía de la empresa de Salvatore Marino se basa en un gran respeto por la tierra y por el equilibrio natural del ecosistema, dentro del cual la viticultura debe insertarse de manera armoniosa, sin alterar su estructura general y sin perturbar sus equilibrios. Los viñedos están plantados según el antiguo sistema de alberello, que permite a la planta canalizar hacia las raíces la poca humedad que se deposita en las hojas. La gestión de los viñedos se realiza siguiendo los principios de la agricultura biológica y las prácticas de la biodinámica. Los abonos se hacen utilizando solo el verdeo o, cuando es necesario, estiércol biológico. Los trabajos se realizan de manera natural, siguiendo las fases del calendario lunar. Las vinificaciones se realizan en manera muy simple, tratando de intervenir lo menos posible en la transformación de la uva en vino. El resultado es una gama de vinos de carácter auténtico y sincero, que ponen de relieve las notas varietales de las variedades históricas de la zona y las características del magnífico terroir de Pachino.





