The Sadie Family
En poco más de veinte años, Eben Sadie ha revolucionado la viticultura sudafricana, consolidándose como una de las figuras más influyentes del panorama enológico mundial. Su finca, The Sadie Family, se encuentra en el corazón de Swartland, una región que ha experimentado un verdadero renacimiento gracias a su visión innovadora. Después de viajar y trabajar en áreas vitícolas prestigiosas como Alemania, Austria, Italia, Borgoña y Oregón, Sadie decidió traer a Sudáfrica los conocimientos adquiridos, fundando en 1999 su empresa familiar. Con el lanzamiento de las primeras añadas de Columella y Palladius, conquistó a la crítica y al mercado, ganando reconocimientos internacionales y haciendo de Swartland una de las zonas más interesantes del mundo.
La empresa trabaja 43 hectáreas divididas en 48 parcelas, de las cuales 34 están plantadas con viñas y 24 actualmente en producción, adoptando prácticas biodinámicas y rendimientos muy bajos, de 1,2 libras por vid. El trabajo en el viñedo es minucioso y respeta la filosofía según la cual el vino nace en el viñedo, reduciendo al mínimo las intervenciones en la bodega. Las fermentaciones se realizan en cubas de madera abiertas, con pisado manual y prensadotradicional en prensa vertical, mientras que el movimiento se realiza por gravedad sin el uso de bombas. Los dos vinos emblemáticos, Columella y Palladius, encarnan esta búsqueda de autenticidad: el primero es un blend de Syrah, Mourvèdre, Garnacha, Carignan, Cinsaut y tinta barocca, potente y complejo; el segundo es un blanco único, fruto de once variedades, entre ellas Chenin Blanc, Garnacha Blanca y Verdelho, que cuenta el alma más luminosa de Swartland.
Junto a estas obras maestras, la bodega ha experimentado con proyectos como Sequillo Cellars y colabora con entidades internacionales, como Terroir al Límit en Priorat, confirmando una vocación cosmopolita a pesar de estar profundamente ligada a las raíces africanas. Entre las curiosidades, Columella es el primer vino sudafricano en haber alcanzado los 95 puntos de Wine Spectator, un reconocimiento que lo ha consagrado entre las etiquetas más prestigiosas del mundo. Cada botella firmada por Sadie Family está concebida para evolucionar con el tiempo y ofrecer experiencias de degustación siempre nuevas, expresión de una obsesión por el terroir y de una visión que une respeto por la tradición y audacia innovadora.
En poco más de veinte años, Eben Sadie ha revolucionado la viticultura sudafricana, consolidándose como una de las figuras más influyentes del panorama enológico mundial. Su finca, The Sadie Family, se encuentra en el corazón de Swartland, una región que ha experimentado un verdadero renacimiento gracias a su visión innovadora. Después de viajar y trabajar en áreas vitícolas prestigiosas como Alemania, Austria, Italia, Borgoña y Oregón, Sadie decidió traer a Sudáfrica los conocimientos adquiridos, fundando en 1999 su empresa familiar. Con el lanzamiento de las primeras añadas de Columella y Palladius, conquistó a la crítica y al mercado, ganando reconocimientos internacionales y haciendo de Swartland una de las zonas más interesantes del mundo.
La empresa trabaja 43 hectáreas divididas en 48 parcelas, de las cuales 34 están plantadas con viñas y 24 actualmente en producción, adoptando prácticas biodinámicas y rendimientos muy bajos, de 1,2 libras por vid. El trabajo en el viñedo es minucioso y respeta la filosofía según la cual el vino nace en el viñedo, reduciendo al mínimo las intervenciones en la bodega. Las fermentaciones se realizan en cubas de madera abiertas, con pisado manual y prensadotradicional en prensa vertical, mientras que el movimiento se realiza por gravedad sin el uso de bombas. Los dos vinos emblemáticos, Columella y Palladius, encarnan esta búsqueda de autenticidad: el primero es un blend de Syrah, Mourvèdre, Garnacha, Carignan, Cinsaut y tinta barocca, potente y complejo; el segundo es un blanco único, fruto de once variedades, entre ellas Chenin Blanc, Garnacha Blanca y Verdelho, que cuenta el alma más luminosa de Swartland.
Junto a estas obras maestras, la bodega ha experimentado con proyectos como Sequillo Cellars y colabora con entidades internacionales, como Terroir al Límit en Priorat, confirmando una vocación cosmopolita a pesar de estar profundamente ligada a las raíces africanas. Entre las curiosidades, Columella es el primer vino sudafricano en haber alcanzado los 95 puntos de Wine Spectator, un reconocimiento que lo ha consagrado entre las etiquetas más prestigiosas del mundo. Cada botella firmada por Sadie Family está concebida para evolucionar con el tiempo y ofrecer experiencias de degustación siempre nuevas, expresión de una obsesión por el terroir y de una visión que une respeto por la tradición y audacia innovadora.





