
Cabernet Franc La Tunella 2024
El Cabernet Franc de La Tunella es un vino tinto friulano que refleja el típico perfil varietal de la uva cultivada en estas tierras. De hecho, resulta rico en componentes herbáceos, balsámicos y afrutados, con ligeros acentos tostados. El sorbo muestra frescura, cuerpo y personalidad, acompañados de recuerdos afrutados
El Cabernet Franc de La Tunella es una expresión típica del territorio de los Colli Orientali del Friuli, donde se encuentra la bodega. Se trata de una zona que tiene como vocación el cultivo de la vid, una tradición recogida y mantenida por La Tunella, en su tercera generación de viticultores. La voluntad de Massimo y Marco, actuales propietarios de la bodega, es ofrecer una amplia gama de botellas atendiendo a las potencialidades del terreno y del territorio, donde también las variedades internacionales han encontrado un lugar para expresarse al máximo. Así, junto a las autóctonas Schioppettino, Refosco, Ribolla Gialla y Friulano, están Merlot, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc.
El Cabernet Franc de La Tunella está compuesto por uvas de la misma variedad. Los viñedos en terrazas se encuentran en un terreno único en su género, donde se alternan capas de margas y areniscas, la llamada "ponca" en friulano. La vendimia se realiza alrededor de la última semana de septiembre, cuando las uvas se recogen en el mejor grado de maduración tanto fenólica como azucarada. El mosto se deja fermentar y macerar con las pieles en cubas de acero, con frecuentes remontajes. Después de varios trasiegos y tras haber realizado la fermentación maloláctica, al final de la fermentación el vino se coloca por caída en barricas de roble francés de 25hl, en la bodega subterránea, durante 4/6 meses. Finalmente, se embotella en el mes de febrero.
El vino tinto Cabernet Franc de La Tunella se presenta a la vista con un intenso rubí brillante. El análisis olfativo denota un abanico bastante amplio de aromas, desde frutos del bosque, especialmente mora y grosella negra, hasta notas vegetales y herbáceas, sello distintivo del Cabernet Franc. También se percibe un toque de tostado derivado de la crianza en madera. Al degustarlo, encontramos las notas afrutadas que se han liberado en nariz, junto con una sensación de placidez. Tiene personalidad y un buen cuerpo, características perfectas para acompañar con carnes rojas y quesos curados.

