
Friulano Riserva 'Zio Romì' Renato Keber 2019
El Friulano "Zio Romì" de Renato Keber es un vino blanco rico y territorial, producido con una maceración muy corta en las pieles y vinificación en acero. Expresa nítidas notas de fruta madura, almendras frescas, hierbas aromáticas y flores de campo. En boca demuestra cuerpo, suavidad, personalidad y, sobre todo, mineralidad.
El Friulano firmado por Renato Keber es un vino que se conecta fuertemente con las raíces del territorio en el que se origina. La variedad de partida es, de hecho, una de las más representativas del patrimonio ampelográfico regional y el terroir del Collio es el ambiente perfecto para sus potencialidades. A esto se suma el arte, el savoir-faire de una bodega maestra en unir variedad y territorio respetando ambos elementos. Un blanco muy típico, que ofrece un sorbo auténtico y veraz del territorio.
El Friulano Renato Keber nace del cultivo de uvas Friulano en viñedos situados dentro de la denominación del Collio. El terreno está caracterizado por la "ponca", compuesta por una mezcla de margas y areniscas, y entre las hileras sopla un microclima particular, capaz de dar origen a importantes oscilaciones térmicas entre el día y la noche. El enfoque en el viñedo se basa en la agricultura orgánica, sin utilizar ni herbicidas ni productos sistémicos. Después de una delicada despalillado de los racimos, se procede con la fase de prensado. El mosto macera con las pieles durante 6-12 horas, para luego comenzar a fermentar en contenedores de acero a temperatura controlada. El vino permanece madurando durante 12 meses en tanques de acero sobre las lías finas, para luego enfrentar al menos otros 2 años de afinamiento directamente en vidrio, antes de su comercialización.
El vino Friulano firmado por Renato Keber se presenta a la vista con un color amarillo pálido concentrado, dotado de una particular luminosidad y brillantez. Amplio e identitario en nariz, con notas de fruta blanca bien madura que se entrelazan con recuerdos florales y ligeras pinceladas de hierbas aromáticas. Entra en boca con un sorbo envolvente, de buena estructura, caracterizado por una vena fresca y mineral que fascina por su persistencia. Una botella con la que la bodega da voz libre a una de las variedades que más prefiere, capaz como pocas de contar la historia de Friuli.

