
Malvasia Skerk 2022
ArtesanalesLa Malvasia Istriana de Skerk es una gran interpretación pura y típica del territorio del Carso, afinada durante 12 meses en barrica de roble. El seductor cuadro olfativo está pintado con toques de resina, miel, mermelada de albaricoque y pinceladas de caramelo. En boca se despliega con elegancia y frescura balsámica en un sabor jugoso, pleno y delicadamente mineral
Sandy Skerk produce su Malvasia en el Carso triestino, una tierra rocosa y azotada por el viento, que otorga a los vinos una marcada personalidad. La variedad cultivada en el Carso es la Malvasia Istriana, menos aromática que la más conocida Malvasia di Candia. En este particular terroir, caracterizado por suelos calcáreos, veranos cálidos y ventosos, pero templados por las brisas marinas, la variedad ha encontrado un hábitat ideal para expresarse al máximo. En el Carso ofrece expresiones fuertemente territoriales, de carácter único y original. El trabajo de Skerk está orientado al máximo respeto del equilibrio natural de la vid y de la materia prima, para resaltar siempre las características de la uva y del territorio.
La Malvasia nace en los viñedos cultivados en los suelos rocosos de la meseta del Carso, caracterizados por poca tierra roja y piedras de roca calcárea. Las hileras son azotadas por la Bora, el viento frío del noreste, que contribuye a mantener siempre secas y sanas las uvas, permitiendo una gestión agronómica sin uso de principios químicos, según los dictadosde la agricultura Biológica y Biodinámica. Las plantas producen naturalmente con bajos rendimientos y después de la vendimia, las uvas son llevadas a la bodega excavada completamente en la roca calcárea. La fermentación se lleva a cabo en tinajas abiertas de madera, utilizando solo levaduras indígenas, y una maceración con las pieles de unos diez días. Después del prensado, la Malvasia de Skerk madura sobre las lías finas, siempre en tinajas de madera, durante al menos un año antes de ser embotellada.
El resultado final es una Malvasia con aromas varietales ricos e intensos, hija del calor del Mediterráneo, del viento salino y de la blanca roca calcárea. Una perfecta síntesis entre terroir y el sabio trabajo del hombre, realizado aún con cuidado artesanal. El color es amarillo claro con reflejos dorados, típico de los Orange Wine. Los aromas son decididos y elegantes, con notas frutales, toques cítricos, matices balsámicos y de hierbas medicinales de la maquia mediterránea. El sorbo es satisfactorio por su intensidad aromática, de agradable frescura y salinidad yodada. En la mesa encuentra las mejores combinaciones con menús de pescado ocarnes blancas delicadas.

