
Merlot 'del Pompiere' Schiopetto 2022
El Merlot del Pompiere di Schiopetto es un vino tinto de sorbo fresco, joven y afrutado, resultado de una vinificación y un breve afinamiento en tanques de acero. En nariz emergen notas de frutos del bosque, fresa, guinda, regaliz, matices balsámicos y ligeras notas especiadas. El gusto es equilibrado, redondo y suave, con vibrante frescura y recuerdos salinos
El Merlot “del Pompiere”, producido por Mario Schiopetto, es un tinto agradablemente afrutado, simple y fragante. La famosa uva de Burdeos llegó a Friuli durante el siglo XIX y se ha adaptado muy bien, especialmente en el área de Colli Orientali, que ya albergaba desde hace siglos variedades autóctonas de uva tinta. Los suelos pobres y el clima templado y siempre muy ventilado permiten madurar uvas con aromas intensos, que dan lugar a vinos de fruta madura y a un sorbo caracterizado por las típicas notas salinas y minerales del terroir.
El Schiopetto Merlot “del Pompiere” es el fruto del trabajo de una de las bodegas más famosas de Friuli Venezia Giulia. Mario Schiopetto fue un verdadero pionero de la región, uno de los primeros en valorar el territorio con una producción de grandes vinos, que pronto se establecieron entre las mejores excelencias de nuestra península. La finca Mario Schiopetto cultiva las uvas tintas en el Podere Blumeri, que se encuentra en el corazón del territorio de Colli Orientali, en la fracción Oleis de Manzano. Los viñedos tienen una extensión de aproximadamente 8 hectáreas y se cultivan en valiosas margas de arenisca y caliza de origen eocénico, más comúnmente conocidas con el término friulano de ponca. Al finalizar las operaciones de vendimia, los racimos son llevados a fermentación en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, con maceración en las pieles durante una docena de días. El vino madura durante algunos meses en acero y se afina durante 4 meses en botella antes de salir al mercado.
El vino Merlot “del Pompiere” Schiopetto es la expresión del buen vino cotidiano de antaño. Fresco y afrutado, conquista con una extraordinaria inmediatez de bebida. Fluido y ágil, interpreta perfectamente el rostro juvenil de la gran variedad bordolesa. A la vista se presenta de un bonito color rojo rubí oscuro con reflejos luminosos. El perfil olfativo está caracterizado por fragantes aromas de pequeños frutos del bosque, con notas de grosella negra, arándano, cereza, guinda, toques de sotobosque, suaves especias, hierbas medicinales, matices balsámicos y de raíz de regaliz. En boca es armonioso y suave, con una textura tánica sutil y aterciopelada, aromas frutales jugosos y crujientes. El final es fresco, con un regreso a delicadas sensaciones especiadas.

