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Ponka' Paraschos 2018

Ponka' Paraschos 2018

(
75 cl
)
Venezia Giulia IGT
Chardonnay 25%, Sauvignon 25%, Friulano 25%, Ribolla Gialla, Picolit, Verduzzo, Pinot Bianco 25%
Macerados en las pieles, Levaduras indígenas, Sin sulfitos añadidos o mínimos, Artesanales
¡Solo quedan 3!
51,50 
Puntos clave
Feature ImageArtesanales
De nuestros sumilleres

El "Ponka" de Paraschos es un vino blanco macerado de gran personalidad a base de uvas de piel blanca del Collio, que debe su nombre al terreno de margas y areniscas, típico de esta zona. En nariz muestra un abanico olfativo muy estratificado, intenso y complejo, en el que se perciben notas minerales, frutales y especiadas. En boca es fresco, redondo, profundo y de larguísima persistencia. 

El Ponka de Paraschos es un vino extremadamente profundo y territorial, homenaje al coupage blanco típico del Collio y a su particular morfología. Ya, porque el nombre Ponka indica el terreno tipo de Oslavia y alrededores, compuesto por margas arenosas y calcáreas que confiere a los vinos locales una textura única. No es una excepción este néctar producido por los Paraschos, familia griega transplantada en el Collio y desde 1998 propietaria de 6 hectáreas de viñedo cerca de San Floriano. Botellas expresivas y multifacéticas, obtenidas sin ningún compromiso enológico y fruto de una agricultura que rechaza cualquier producto químico o de síntesis. Cada etiqueta merece la cata para disfrutar plenamente de sus complejas y detalladas matices. Un concentrado de esa mágica zona de Friuli, el Collio.

El blanco Ponka se obtiene de un coupage clásico del Collio, compuesto por Chardonnay, Sauvignon, Friulano, Ribolla Gialla, Picolit, Verduzzo y Pinot Bianco. Las uvas provienen del viñedo Slatnik, situado a 250 metros de altitud en los municipios de San Floriano y Oslavia. Al no intervencionismo en el viñedo, sigue en bodega fermentación alcohólica espontánea en barricas de roble con larga maceración sobre las pieles. El líquido afina durante 36 meses en barricas grandes de roble sin sufrir ninguna adición de sulfitos o filtración.

El vino Ponka enciende la copa con su intensa vestidura dorada, orlada por reflejos ámbar. Complejo y variado, despliega desde la primera olfacción notas de mermelada de naranja, estallidos minerales, hierbas silvestres y especias, las más dispares. Intrigante e indómito, continúa a mutar en la copa, revelando siempre un nuevo lado de sí. En boca desvela el misterio, y impacta por intensidad y fineza, atenuado por una frescura reconfortante y por una leve fricción tánica. Final interminable. ¡El Collio, en una botella!

Color:
Amarillo dorado consistente con destellos ámbar
Aroma:
Notas complejas y estratificadas de mermelada de fruta amarilla, sotobosque, especias y toques minerales
Sabor:
Fresco, muy intenso, amplio, ligeramente tánico y persistente