
Ribolla Gialla Riserva Primosic 2019
La Ribolla Gialla de Oslavia de Primosic es un vino blanco friulano en estilo 'orange', intenso y de buen cuerpo, vinificado y afinado en barrica de roble con larga maceración sobre las pieles. En nariz se muestra intenso, floral, mineral, con notas de fruta amarilla madura y especias dulces. En boca es sabroso y fresco, suave y dulcemente afrutado
La Riserva Ribolla Gialla de Primosic es un vino que regala mineralidad y longevidad, dos elementos clave que identifican las colinas del Collio friulano. Una botella que sabe esperar el momento adecuado para dar lo mejor de sí, gracias también a la increíble relación que une la variedad al terroir de Oslavia, cuna de la Ribolla desde siempre. Una nariz estratificada abre a un sorbo complejo y lineal al mismo tiempo, en el que el paladar se siente envuelto por una bebida de espesor. La etiqueta perfecta para una velada en compañía de aficionados a los vinos blancos.
La Ribolla Gialla Riserva Primosic proviene de esos viñedos cuyo territorio está caracterizado por la clásica “ponca” friulana, mezcla de margas y areniscas que caracterizan el Collio. Los racimos se recogen a mano cuando están ligeramente sobremadurados, y son inmediatamente despalillados. Las uvas se prensan, y el mosto obtenido fermenta espontáneamente en tinajas de madera abiertas, en ausencia de sulfitos, con frecuentes remontados; la maceración en contacto con las pieles dura 24 días. El vino se separa luego de las pieles y se transfiere a carateles de 500-600 litros y a barricas de 1500 litros, donde continúa la fermentación.separado de las pieles y se transfiere a barricas de 500-600 litros y a toneles de 1500 litros, donde continúa la fermentación. La crianza sobre las lías finas tiene una duración total de 24 meses, y se lleva a cabo en barricas de roble. En el momento del embotellado, la Ribolla no se filtra.
La Ribolla Gialla Riserva firmada Primosic se presenta a la vista con un color amarillo dorado. Concentrado el conjunto de aromas que envuelven la nariz, estructurado en torno a notas florales y efluvios minerales, sobre los que se entrelazan recuerdos de fruta madura y especias dulces. En boca tiene una excelente estructura, con un perfil aterciopelado que envuelve el paladar con redondez y un sorbo en el que fruta, frescura y salinidad son una sola cosa. Una etiqueta que nos hace descubrir el potencial de envejecimiento de la Ribolla Gialla a varios años de la cosecha, con la promesa de evolucionar con continuidad también en el futuro próximo.

