
Riesling 'Afix' Jermann 2023
'Afix' de Jermann è un Riesling en pureza aromático y persistente. Obtenido de los viñedos friulanos arraigados en el característico "flysh" de margas y areniscas, este vino blanco fresco y aterciopelado se caracteriza por importantes aromas de dulce fruta amarilla, equilibrados por punzantes notas cítricas de lima y pomelo y recuerdos minerales y florales. En boca se muestra equilibrado y muy persistente, ideal para acompañar cremas de verduras o segundos de pescado acompañados de salsas sabrosas
El Riesling "Afix" de Jermann es una expresión particular y exaltación de la tierra del Collio Friulano. Particular y muy bien logrado. Jermann ha sabido unir un terreno especial, capaz de distinguir sus uvas con un rasgo mineral de absoluta fineza, con una variedad que sabe expresarse en tonos intrigantes y maravillosamente elegantes. Dedicado a Aloyz Felix - hijo de Silvio Jermann - se trata de un Riesling del Collio que resulta en una gran precisión en boca y nariz. La bodega, situada en la zona de Gorizia, cuida el medio ambiente y la tierra, que se valora al máximo de sus potencialidades expresivas. Estas son exaltadas por la uva, protagonista del trabajo diario de Jermann tanto en el viñedo como en la bodega. Sinceridad, elegancia y placidez coexisten dentro de la misma botella.
Jermann "Afix" se produce con Riesling Renano en pureza, proveniente de viñedos con exposición suroeste y noreste, en suelos característicos de arcilla y arena que distinguen la zona del Collio. La cosecha se realiza manualmente y los racimos recogidos se transportan a la bodega. Aquí comienza la vinificación, que se realiza parcialmente en presencia de las pieles, para enriquecer el perfil aromático. Tanto la fermentación alcohólica como el breve afinamiento se llevan a cabo en contenedores de acero.
El Riesling "Afix" de Jermann tiene un color amarillo pálido, realzado por brillantes reflejos verdosos. El bouquet juega con tonos frescos de fruta blanca y amarilla, cítricos y hierbas aromáticas. El carácter de frescura se confirma también en boca, junto con la típica salinidad mineral friulana, que enriquece la verticalidad ya propia de la variedad. En el sorbo general resulta suave y muy equilibrado. Una fina persistencia invita a beber otro vaso.

