
Sagrantino di Montefalco 'Collenottolo' Tenuta Bellafonte 2017
Favoritos de CallmewineEl Sagrantino "Collenottolo" es un vino tinto con cuerpo e intenso, suave y pulido, con una estructura tánica importante, con un bouquet de frutos del bosque y lavanda que dan paso a incienso y grafito en el final. Se afina durante 36 meses en grandes barricas de roble de Eslavonia
El Montefalco Sagrantino ‘Collenottolo’ de la realidad umbra Tenuta Bellafonte representa una expresión típicamente plena y estructurada de la denominación, en la cúspide cualitativa de la zona de Montalcino. La bodega fue fundada en 2008 por Peter Heilbron, quien en pocos años ha logrado que su realidad se afirme en el panorama enológico de Montefalco. El nombre de la finca proviene de la traducción del nombre de origen alemán del productor, ya que “heil” significa “bienestar”, belleza en un sentido amplio, mientras que “bron” se traduce como “fuente”.
Tenuta Bellafonte ‘Collenottolo’ Montefalco Sagrantino proviene de la variedad homónima de uva tinta pura cultivada en la zona de Torre del Colle, dentro del municipio de Bevagna. Las vides tienen aproximadamente 20 años de edad y se encuentran en terrenos compuestos por arcilla alternada con capas de margas y areniscas, a una altitud comprendida entre 250 y 320 metros sobre el nivel del mar. En la bodega, los racimos se despalillan pero no se estrujan y la la fermentación alcohólica se realiza espontáneamente en contacto con las pieles gracias a la intervención exclusiva de levaduras autóctonas. La fase de envejecimiento consiguiente tiene lugar en barricas grandes de roble de Eslavonia durante 36 meses, seguidos de al menos 12 meses de afinamiento adicional en botella antes de salir al mercado. Durante todo el proceso productivo se excluye el recurso a operaciones de clarificación y filtración.
El Montefalco Sagrantino ‘Collenottolo’ de Tenuta Bellafonte tiene un color rojo rubí intenso. Del cáliz emergen vívidos aromas de mora y arándano maduros, regaliz, cítricos, especias oscuras y hierbas medicinales, con un peculiar final que recuerda al incienso y la grafito. Corpulento y elegante en el paladar, donde el intenso tanino se acompaña de una buena frescura describiendo un epílogo largo y de gran correspondencia gusto-olfativa.

