
Sagrantino di Montefalco 'Il Domenico' Adanti 2012
"Il Domenico" es una importante expresión de Sagrantino di Montefalco: un vino robusto y evolucionado, madurado en barrica durante 30 meses y durante muchos años en botella. El perfil aromático es muy complejo, con notas de brea, fruta en aguardiente y especias en evidencia. La cata revela dinamismo, excelente progresión y elegantes taninos
El Montefalco Sagrantino "Il Domenico" de Adanti es un homenaje a la tierra umbra, esa rústica, verdadera, intensa y expresiva. Desde hace años, la bodega Adanti contribuye a escribir la historia del Sagrantino y de la Umbria vitivinícola. Se compone de aproximadamente 40 hectáreas de propiedad, de las cuales 30 son viñedo y las restantes 10 son olivar, situadas en las zonas colinas de Arquata y Colcimino, en la provincia de Bevagna. La producción se centra en la viticultura autóctona, articulada en variedades de uva tanto roja como blanca, pero sólidamente ancladas a la historia y a la tradición local. Esta etiqueta cuenta de la manera más esencial, intensa y directa la viticultura del territorio, con sus peculiaridades y sus rasgos identitarios.
El Sagrantino Il Domenico proviene de los viñedos de Colcimino, ubicados a 360 metros sobre el nivel del mar y se definen como un tipo de terreno arcillo-sabroso y calcáreo. Durante la primera mitad de octubre se lleva a cabo una cosecha manual, que permite iniciar los racimos a la vinificación. La fermentación alcohólica ocurre dentro de tanques de acero inoxidable, mientras que la fase de afinamiento se lleva a cabo en grandes barricas de madera durante 30 meses. Un último periodo de 24 meses de maduración en botella hace que este tinto esté listo para la comercialización.
El Sagrantino di Montefalco Adanti presenta un color rojo rubí intenso. En nariz muestra una complejidad hecha de moras, ciruelas, guindas, grafito, regaliz, goudron, tueste, una nota balsámica y un sello especiado de enebro. En boca revela un cuerpo de gran densidad y materia, manejado en gran equilibrio con el tanino y con la frescura. Es un vino muy intenso que parece haber detenido el tiempo: nace de un envejecimiento muy largo y se presta a una evolución positiva en botella durante muchos años.

