Agripunica
Agripunica es un célebre nombre de la enología sarda siendo la bodega nacida de la colaboración entre Santadi, realidad productiva del Sulcis, Tenuta San Guido, piedra milar del mundo del vino italiano, y Giacomo Tachis, uno de los más importantes enólogos italianos que jamás han existido a quien se debe el nacimiento del Sassicaia. En particular, la fundación de Agripunica data de 2002 y es consecuencia de la compra de dos fincas, una en Barrua y otra en Narcao, situadas dentro de la zona del Basso Sulcis, en el extremo suroccidental de Cerdeña. La isla sarda era un territorio en el que Tachis creía firmemente y así fue como en una cena en Verona durante el Vinitaly convenció a Antonello Pilloni, presidente de la bodega Santadi de la que el enólogo era consultor, y al Marqués Nicolò Incisa della Rocchetta, propietario de Tenuta San Guido, otra realidad seguida por Tachis, de emprender esta ambiciosa joint-venture.
La menores que los bordoleses Cabernet Sauvignon y Merlot. Notable también la calidad de las otras dos etiquetas de la finca: el ‘Montessu’, otro ensamblaje que une la territorialidad del Sulcis con la elegancia de las variedades francesas, y el ‘Samas’, un blend de Vermentino y Chardonnay de gran riqueza expresiva.
Agripunica es un célebre nombre de la enología sarda siendo la bodega nacida de la colaboración entre Santadi, realidad productiva del Sulcis, Tenuta San Guido, piedra milar del mundo del vino italiano, y Giacomo Tachis, uno de los más importantes enólogos italianos que jamás han existido a quien se debe el nacimiento del Sassicaia. En particular, la fundación de Agripunica data de 2002 y es consecuencia de la compra de dos fincas, una en Barrua y otra en Narcao, situadas dentro de la zona del Basso Sulcis, en el extremo suroccidental de Cerdeña. La isla sarda era un territorio en el que Tachis creía firmemente y así fue como en una cena en Verona durante el Vinitaly convenció a Antonello Pilloni, presidente de la bodega Santadi de la que el enólogo era consultor, y al Marqués Nicolò Incisa della Rocchetta, propietario de Tenuta San Guido, otra realidad seguida por Tachis, de emprender esta ambiciosa joint-venture.
La menores que los bordoleses Cabernet Sauvignon y Merlot. Notable también la calidad de las otras dos etiquetas de la finca: el ‘Montessu’, otro ensamblaje que une la territorialidad del Sulcis con la elegancia de las variedades francesas, y el ‘Samas’, un blend de Vermentino y Chardonnay de gran riqueza expresiva.





