Brigaldara
La bodega Brigaldara se encuentra ligeramente apartada del pueblo de San Floriano, en una pequeña colina que forma casi un mirador sobre el valle. Está completamente inmersa en un parque natural, entre bosques centenarios, viñedos y olivares. Aunque es una de las empresas más jóvenes de la zona de Valpolicella, la bodega Brigaldara ha sabido desde el principio sorprender por la gran calidad de sus vinos, gracias sobre todo al meticuloso trabajo en el viñedo, donde se prefieren rendimientos controlados y de mayor extracto y donde en la bodega se adoptan procesos naturales de fermentación y maduración. Stefano Cesari, al frente de la empresa, es un hombre profundamente enamorado de su tierra y siempre sigue la tradición que ve a su familia como protagonista en Valpolicella desde 1929, pero activa en el mercado solo desde 1979.
Paso a paso, partiendo de una bodega situada en un viejo establo, ha llevado a la empresa a los actuales niveles de excelencia productiva, teniendo siempre muy presente que es absolutamente necesario saber identificar las peculiaridades de las diversas zonas para poder valorarlas al máximo. En los viñedos de la empresa la atención a la salvaguarda del medio ambiente y a la reducción del impacto del cultivo es extrema: fertilizaciones específicas y solo con estiércol, intervenciones químicas relacionadas exclusivamente con la presencia de la polilla, uso de solo cobre y azufre como fitofármacos y continua búsqueda de una agricultura sostenible.
La primera etiqueta comercializada por la empresa fue el Recioto de Valpolicella, hoy, en cambio, la bodega se destaca sobre todo por sus amarones, con increíbles aromas y una estructura inconfundible. Una bodega que definitivamente hay que descubrir y apreciar.
La bodega Brigaldara se encuentra ligeramente apartada del pueblo de San Floriano, en una pequeña colina que forma casi un mirador sobre el valle. Está completamente inmersa en un parque natural, entre bosques centenarios, viñedos y olivares. Aunque es una de las empresas más jóvenes de la zona de Valpolicella, la bodega Brigaldara ha sabido desde el principio sorprender por la gran calidad de sus vinos, gracias sobre todo al meticuloso trabajo en el viñedo, donde se prefieren rendimientos controlados y de mayor extracto y donde en la bodega se adoptan procesos naturales de fermentación y maduración. Stefano Cesari, al frente de la empresa, es un hombre profundamente enamorado de su tierra y siempre sigue la tradición que ve a su familia como protagonista en Valpolicella desde 1929, pero activa en el mercado solo desde 1979.
Paso a paso, partiendo de una bodega situada en un viejo establo, ha llevado a la empresa a los actuales niveles de excelencia productiva, teniendo siempre muy presente que es absolutamente necesario saber identificar las peculiaridades de las diversas zonas para poder valorarlas al máximo. En los viñedos de la empresa la atención a la salvaguarda del medio ambiente y a la reducción del impacto del cultivo es extrema: fertilizaciones específicas y solo con estiércol, intervenciones químicas relacionadas exclusivamente con la presencia de la polilla, uso de solo cobre y azufre como fitofármacos y continua búsqueda de una agricultura sostenible.
La primera etiqueta comercializada por la empresa fue el Recioto de Valpolicella, hoy, en cambio, la bodega se destaca sobre todo por sus amarones, con increíbles aromas y una estructura inconfundible. Una bodega que definitivamente hay que descubrir y apreciar.











