Parusso
Un antiguo documento, fechado en 1901, certifica la compra por parte de Gaspare Parusso de un pequeño viñedo en la localidad de Mariondino. Fue el inicio de la historia de la bodega Parusso, desde 1925 situada en la localidad de Bussia, en la cresta de la colina que va de Monforte d’Alba hacia Castiglione Falletto, tierra ideal para el cultivo de Nebbiolo. En 1971 Armando, hijo de Gaspare, comenzó la producción de sus propias etiquetas, y en 1986 Marco y Tiziana, actuales propietarios e hijos de Armando, iniciaron su incorporación a la empresa. Un camino hecho de pasión, amor y tradiciones, donde un cuidadoso trabajo en los viñedos lleva a productos finos y elegantes, muy territoriales.
La bodega Parusso se desarrolla en aproximadamente 23 hectáreas, incluidas dentro del distrito de Barolo. Los terrenos son de composición mixta, y presentan conformaciones que evocan tanto el Tortoniano como el Elveziano, con arcilla, marga, arenisca y arena que aportan una gran diversidad al subsuelo. Las viñas disfrutan de posiciones particulares, dentro de los cru de Bussia, Mariondino y Coste de Monforte, y se tratan con el máximo respeto por el medio ambiente y la naturaleza en la que se encuentran. Se cultivan principalmente las variedades autóctonas piemontesas, confiando en la técnica de la microzonación de los suelos, personalizando así cada práctica y trabajo, resaltando las peculiaridades de las parcelas individuales. Las hileras se dejan cubiertas de hierba, y mediante el uso de humus se busca aportar al suelo la mayor cantidad de elementos nutritivos y oxígeno. La cosecha, realizada a mano, se retrasa lo máximo posible, para siempre tener uvas maduras y cargadas de aromas y fragancias; en la fase de vinificación se presta gran atención al contacto de las uvas con las pieles, momento importante a través del cual cada vino se enriquece aún más de carácter y personalidad.
Los vinos firmados por Parusso son una expresión viva y vibrante de las Langhe piemontesas, que van desde etiquetas más simples y bebibles hasta los grandes crus de Barolo, “Mariondino” y “Bussia” entre todos. Botellas siempre caracterizadas por un excelenteUn antiguo documento, fechado en 1901, certifica la compra por parte de Gaspare Parusso de un pequeño viñedo en la localidad de Mariondino. Fue el inicio de la historia de la bodega Parusso, desde 1925 situada en la localidad de Bussia, en la cresta de la colina que va de Monforte d’Alba hacia Castiglione Falletto, tierra ideal para el cultivo de Nebbiolo. En 1971 Armando, hijo de Gaspare, comenzó la producción de sus propias etiquetas, y en 1986 Marco y Tiziana, actuales propietarios e hijos de Armando, iniciaron su incorporación a la empresa. Un camino hecho de pasión, amor y tradiciones, donde un cuidadoso trabajo en los viñedos lleva a productos finos y elegantes, muy territoriales.
La bodega Parusso se desarrolla en aproximadamente 23 hectáreas, incluidas dentro del distrito de Barolo. Los terrenos son de composición mixta, y presentan conformaciones que evocan tanto el Tortoniano como el Elveziano, con arcilla, marga, arenisca y arena que aportan una gran diversidad al subsuelo. Las viñas disfrutan de posiciones particulares, dentro de los cru de Bussia, Mariondino y Coste de Monforte, y se tratan con el máximo respeto por el medio ambiente y la naturaleza en la que se encuentran. Se cultivan principalmente las variedades autóctonas piemontesas, confiando en la técnica de la microzonación de los suelos, personalizando así cada práctica y trabajo, resaltando las peculiaridades de las parcelas individuales. Las hileras se dejan cubiertas de hierba, y mediante el uso de humus se busca aportar al suelo la mayor cantidad de elementos nutritivos y oxígeno. La cosecha, realizada a mano, se retrasa lo máximo posible, para siempre tener uvas maduras y cargadas de aromas y fragancias; en la fase de vinificación se presta gran atención al contacto de las uvas con las pieles, momento importante a través del cual cada vino se enriquece aún más de carácter y personalidad.
Los vinos firmados por Parusso son una expresión viva y vibrante de las Langhe piemontesas, que van desde etiquetas más simples y bebibles hasta los grandes crus de Barolo, “Mariondino” y “Bussia” entre todos. Botellas siempre caracterizadas por un excelente





