Tenute Rubino
Fundada oficialmente en 2000, la realidad pugliese Tenute Rubino se propone como auténtica valorizadora de la enología regional, con sus variedades autóctonas y sus prácticas tradicionales, mostrando al mismo tiempo una gran apertura hacia las tecnologías modernas. En realidad, las raíces de la bodega se remontan a los años 80 del siglo pasado, periodo en el que Tommaso Rubino inició un proyecto vitícola con el objetivo de resaltar el rostro enológico de Puglia, adquiriendo terrenos en el interior de Brindisi y recuperando variedades locales como el Susumaniello, que en aquel entonces estaba casi olvidado. El cambio llegó en 1999 cuando, tras la entrada en Tenute de Luigi Rubino, hijo de Tommaso, comenzó la producción vinícola, con las primeras etiquetas que se presentaron al año siguiente. La intención de Luigi es desarrollar la obra iniciada por su padre, con el apoyo de su esposa Romita, responsable del aspecto comercial y de la comunicación. Hoy la propiedad cuenta con cinco fincas diferentes: Jaddico, Palombara, Uggìo, Punta Aquila y Marmorelle, cada una estudiada para el cultivo de variedades específicas.
Tenute Rubino cuenta con más de 280 hectáreas de viñedos de propiedad, dedicadas en su totalidad a las variedades autóctonas Primitivo, Negroamaro, Verdeca, Alessano, Minutolo Bianco, Ottavianello y, sobre todo, Susumaniello. Los suelos, así como las altitudes, varían según la zona de procedencia de las uvas, con terrenos de textura media o con una predominante componente arcillosa, arenosa, limosa o calcárea, a menudo ricos en esqueleto. En bodega, las fermentaciones se llevan a cabo en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, normalmente con un completo desarrollo de la maloláctica. Para la fase posterior de envejecimiento, se utilizan siempre contenedores de acero o toneles de roble francés de diferentes tipos y capacidades.
La amplia producción de Tenute Rubino está compuesta por vinos que reflejan las características del territorio y de las variedades de procedencia, exportados a más de 20 países de todo el mundo, desde Estados Unidos hasta Nueva Zelanda, pasando por Brasil, China y Japón. Dentro de la selección destacan sin lugar a dudas los dos cru de la empresa: el ‘Torre Testa’ y el ‘Visellio’, respectivamente un Susumaniello y un Primitivo.
Fundada oficialmente en 2000, la realidad pugliese Tenute Rubino se propone como auténtica valorizadora de la enología regional, con sus variedades autóctonas y sus prácticas tradicionales, mostrando al mismo tiempo una gran apertura hacia las tecnologías modernas. En realidad, las raíces de la bodega se remontan a los años 80 del siglo pasado, periodo en el que Tommaso Rubino inició un proyecto vitícola con el objetivo de resaltar el rostro enológico de Puglia, adquiriendo terrenos en el interior de Brindisi y recuperando variedades locales como el Susumaniello, que en aquel entonces estaba casi olvidado. El cambio llegó en 1999 cuando, tras la entrada en Tenute de Luigi Rubino, hijo de Tommaso, comenzó la producción vinícola, con las primeras etiquetas que se presentaron al año siguiente. La intención de Luigi es desarrollar la obra iniciada por su padre, con el apoyo de su esposa Romita, responsable del aspecto comercial y de la comunicación. Hoy la propiedad cuenta con cinco fincas diferentes: Jaddico, Palombara, Uggìo, Punta Aquila y Marmorelle, cada una estudiada para el cultivo de variedades específicas.
Tenute Rubino cuenta con más de 280 hectáreas de viñedos de propiedad, dedicadas en su totalidad a las variedades autóctonas Primitivo, Negroamaro, Verdeca, Alessano, Minutolo Bianco, Ottavianello y, sobre todo, Susumaniello. Los suelos, así como las altitudes, varían según la zona de procedencia de las uvas, con terrenos de textura media o con una predominante componente arcillosa, arenosa, limosa o calcárea, a menudo ricos en esqueleto. En bodega, las fermentaciones se llevan a cabo en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, normalmente con un completo desarrollo de la maloláctica. Para la fase posterior de envejecimiento, se utilizan siempre contenedores de acero o toneles de roble francés de diferentes tipos y capacidades.
La amplia producción de Tenute Rubino está compuesta por vinos que reflejan las características del territorio y de las variedades de procedencia, exportados a más de 20 países de todo el mundo, desde Estados Unidos hasta Nueva Zelanda, pasando por Brasil, China y Japón. Dentro de la selección destacan sin lugar a dudas los dos cru de la empresa: el ‘Torre Testa’ y el ‘Visellio’, respectivamente un Susumaniello y un Primitivo.










