Trerè
La bodega Trerè es una realidad importante y bien consolidada en el panorama romagnolo. Activa desde 1960, hoy ha descubierto nueva savia y vitalidad gracias sobre todo a Morena Trerè y a su hijo Massimiliano Fabbri, quienes han dado un nuevo impulso a la actividad familiar, utilizando modernas técnicas agronómicas y enológicas. El contexto es el de las suaves colinas verdes de la ciudad de Faenza, celebradas por el poeta Dino Campana con el célebre inicio: “recuerdo una vieja ciudad roja de murallas y torres (…) con el lejano frescor de colinas verdes y suaves al fondo”. En estas verdes colinas, Morena ha sabido consolidar una realidad productiva que ha hecho la historia del territorio, enriqueciéndola con un hermoso agroturismo.
Los viñedos de la familia Trerè se extienden por 35 hectáreas en las colinas faentinas, cultivados con las variedades típicas del territorio como Sangiovese, Albana, Famoso y Pagadebit. El enfoque agrícola privilegia altas densidades de plantación con podas que limitan la producción de racimos por planta, sobre todo para el Albana, para favorecer la concentración de azúcares y aromas. La vinificación se realiza en cubas de acero termorreguladas, con afinamientos en cubas de acero y, en el caso de los tintos más importantes, en barricas. Desde hace más de 10 años, la consultoría enológica está a cargo de Emiliano Falsini y Attiglio Pagli, quienes han desarrollado un estilo centrado en la inmediatez y la claridad aromática.
Los vinos Treré interpretan la tradición romagnola de manera moderna. La amplia producción se caracteriza por una expresividad clara, generosa, territorial y por una impecable realización técnica. Las etiquetas son muy coloridas e icónicas y a menudo llevan nombres dialectales que evocan la tradición, como por ejemplo "Amarcord d'un ross". Dentro de esta vasta producción, un lugar de honor está reservado para el Sangiovese, interpretado de diversas maneras, que para Massimiliano representa la sangre de los romagnolos porque es "sincero, franco y exuberante". Creatividad, sinceridad, modernidad einmediatez son las palabras clave que describen una producción territorial exitosa.
La bodega Trerè es una realidad importante y bien consolidada en el panorama romagnolo. Activa desde 1960, hoy ha descubierto nueva savia y vitalidad gracias sobre todo a Morena Trerè y a su hijo Massimiliano Fabbri, quienes han dado un nuevo impulso a la actividad familiar, utilizando modernas técnicas agronómicas y enológicas. El contexto es el de las suaves colinas verdes de la ciudad de Faenza, celebradas por el poeta Dino Campana con el célebre inicio: “recuerdo una vieja ciudad roja de murallas y torres (…) con el lejano frescor de colinas verdes y suaves al fondo”. En estas verdes colinas, Morena ha sabido consolidar una realidad productiva que ha hecho la historia del territorio, enriqueciéndola con un hermoso agroturismo.
Los viñedos de la familia Trerè se extienden por 35 hectáreas en las colinas faentinas, cultivados con las variedades típicas del territorio como Sangiovese, Albana, Famoso y Pagadebit. El enfoque agrícola privilegia altas densidades de plantación con podas que limitan la producción de racimos por planta, sobre todo para el Albana, para favorecer la concentración de azúcares y aromas. La vinificación se realiza en cubas de acero termorreguladas, con afinamientos en cubas de acero y, en el caso de los tintos más importantes, en barricas. Desde hace más de 10 años, la consultoría enológica está a cargo de Emiliano Falsini y Attiglio Pagli, quienes han desarrollado un estilo centrado en la inmediatez y la claridad aromática.
Los vinos Treré interpretan la tradición romagnola de manera moderna. La amplia producción se caracteriza por una expresividad clara, generosa, territorial y por una impecable realización técnica. Las etiquetas son muy coloridas e icónicas y a menudo llevan nombres dialectales que evocan la tradición, como por ejemplo "Amarcord d'un ross". Dentro de esta vasta producción, un lugar de honor está reservado para el Sangiovese, interpretado de diversas maneras, que para Massimiliano representa la sangre de los romagnolos porque es "sincero, franco y exuberante". Creatividad, sinceridad, modernidad einmediatez son las palabras clave que describen una producción territorial exitosa.


















