Borgogno
Borgogno es uno de los nombres más antiguos y gloriosos del vino de las Langhe: una bodega fundada en 1761 que ha escrito la historia del Barolo y que ha sido, para tantas generaciones de productores, el modelo de referencia de la excelencia. Para dar solo una vaga idea de la importancia histórica y cultural que esta bodega ha tenido, basta pensar que en la mesa del almuerzo oficial celebrativo de la Unificación de Italia de 1861 estaba precisamente el Barolo Borgogno, elegido quizás por Camillo Benso conde de Cavour. El protagonista y el principal artífice del éxito de la bodega familiar fue Cesare Borgogno, a quien se le atribuye el mérito de haber extendido el mercado por todo el mundo y que renombró la empresa “Giacomo Borgogno & Figli”, en honor a su padre. En 2008 la actividad fue adquirida por la familia Farinetti, que ha tenido el mérito de aportar nueva vida a la historia de esta institución enológica, recuperando las más auténticas tradiciones de las Langhe.
Hoy la bodega Borgogno posee 31 hectáreas de viñedos distribuidos en diferentes cru del municipio de Barolo, donde siempre ha tenido su sede. Los viñedos ubicados en los cru Liste, Cannubi, Cannubi San Lorenzo, Fossati y San Pietro delle Viole son hoy un patrimonio de gran valor, del cual nacen etiquetas de gran prestigio. En el viñedo se utilizan solo fertilizantes de origen orgánico, sin recurrir a herbicidas y privilegiando tratamientos que respeten la sostenibilidad ambiental, en respeto a la agricultura biológica. En la bodega se respeta la tradición de los padres que han hecho grandes los vinos tintos de las Langhe: la fermentación ocurre espontáneamente gracias a la acción de las levaduras indígenas en tanques de cemento, como en antaño, y para los afinamientos se recurre exclusivamente a las tradicionales grandes barricas de roble.
Los vinos firmados por Giacomo Borgogno & Figli reflejan hoy una filosofía productiva simple y muy clara: “¡no cambiar nada! Manteniéndose clásicos y tradicionalistas”, como reza uno de los lemas de la bodega. Por eso los vinos Borgogno mantienen aún hoy un estilo aristocrático y austero que se revela con el tiempo, capaz de evolucionar magníficamente durante décadas. Se trata de verdaderas certezas que cuentan en la copa una historia importante y significativa, la del vino Barolo.
Borgogno es uno de los nombres más antiguos y gloriosos del vino de las Langhe: una bodega fundada en 1761 que ha escrito la historia del Barolo y que ha sido, para tantas generaciones de productores, el modelo de referencia de la excelencia. Para dar solo una vaga idea de la importancia histórica y cultural que esta bodega ha tenido, basta pensar que en la mesa del almuerzo oficial celebrativo de la Unificación de Italia de 1861 estaba precisamente el Barolo Borgogno, elegido quizás por Camillo Benso conde de Cavour. El protagonista y el principal artífice del éxito de la bodega familiar fue Cesare Borgogno, a quien se le atribuye el mérito de haber extendido el mercado por todo el mundo y que renombró la empresa “Giacomo Borgogno & Figli”, en honor a su padre. En 2008 la actividad fue adquirida por la familia Farinetti, que ha tenido el mérito de aportar nueva vida a la historia de esta institución enológica, recuperando las más auténticas tradiciones de las Langhe.
Hoy la bodega Borgogno posee 31 hectáreas de viñedos distribuidos en diferentes cru del municipio de Barolo, donde siempre ha tenido su sede. Los viñedos ubicados en los cru Liste, Cannubi, Cannubi San Lorenzo, Fossati y San Pietro delle Viole son hoy un patrimonio de gran valor, del cual nacen etiquetas de gran prestigio. En el viñedo se utilizan solo fertilizantes de origen orgánico, sin recurrir a herbicidas y privilegiando tratamientos que respeten la sostenibilidad ambiental, en respeto a la agricultura biológica. En la bodega se respeta la tradición de los padres que han hecho grandes los vinos tintos de las Langhe: la fermentación ocurre espontáneamente gracias a la acción de las levaduras indígenas en tanques de cemento, como en antaño, y para los afinamientos se recurre exclusivamente a las tradicionales grandes barricas de roble.
Los vinos firmados por Giacomo Borgogno & Figli reflejan hoy una filosofía productiva simple y muy clara: “¡no cambiar nada! Manteniéndose clásicos y tradicionalistas”, como reza uno de los lemas de la bodega. Por eso los vinos Borgogno mantienen aún hoy un estilo aristocrático y austero que se revela con el tiempo, capaz de evolucionar magníficamente durante décadas. Se trata de verdaderas certezas que cuentan en la copa una historia importante y significativa, la del vino Barolo.












