Cuomo Marisa
En los empinados promontorios rocosos de la hermosa costa amalfitana se encuentra la bodega Marisa Cuomo, una joya enológica campana que ha hecho famosa la región a nivel vinícola constituyendo un valioso caso de viticultura heroica. Los esposos Marisa Cuomo y Andrea Ferraioli fundaron esta realidad vitivinícola en 1980 en Furore, en la provincia de Salerno, confiando en la consultoría del célebre profesor y enólogo campano Luigi Moio. En particular, Andrea, descendiente de una familia de vinificadores, adquirió la marca Gran Furor Divina Costiera, nacida en 1942 para valorizar los vinos de la Costa de Furore, con el objetivo de dar origen a interpretaciones de excepcional calidad que puedan reflejar la centenaria tradición de su país natal. Mención especial merece la sugestiva bodega excavada en la roca dolomítica-calcárea, dentro de la cual se custodian los preciosos barriles en un ambiente de temperatura y humedad óptimas y constantes durante todo el año.
La bodega Marisa Cuomo gestiona directa e indirectamente 20 hectáreas de viñedos en terrazas reservados para antiguos viticultores autóctonos casi olvidados, como Ripoli, Fenile y Ginestra, destinados al vino de referencia ‘Fiorduva’, pero también Aglianico, Piedirosso, Falanghina y Biancolella. Las plantas, cultivadas a mano principalmente en pérgola sobre paredes rocosas casi verticales, a altitudes que rozan los 550 metros sobre el nivel del mar, son besadas por el Sol y sacudidas por las brisas salinas. Los racimos se recogen manualmente y las vinificaciones se realizan principalmente en tanques de acero inoxidable mediante las técnicas más modernas del sector. En cambio, la fase de envejecimiento del ‘Fiorduva’ y de los tintos de referencia tiene lugar en barricas de roble francés, con el resto de la gama que madura en acero.
territorio. Notable también es la complejidad del Furore Rosso Riserva y en general los estándares de calidad de toda la producción.En los empinados promontorios rocosos de la hermosa costa amalfitana se encuentra la bodega Marisa Cuomo, una joya enológica campana que ha hecho famosa la región a nivel vinícola constituyendo un valioso caso de viticultura heroica. Los esposos Marisa Cuomo y Andrea Ferraioli fundaron esta realidad vitivinícola en 1980 en Furore, en la provincia de Salerno, confiando en la consultoría del célebre profesor y enólogo campano Luigi Moio. En particular, Andrea, descendiente de una familia de vinificadores, adquirió la marca Gran Furor Divina Costiera, nacida en 1942 para valorizar los vinos de la Costa de Furore, con el objetivo de dar origen a interpretaciones de excepcional calidad que puedan reflejar la centenaria tradición de su país natal. Mención especial merece la sugestiva bodega excavada en la roca dolomítica-calcárea, dentro de la cual se custodian los preciosos barriles en un ambiente de temperatura y humedad óptimas y constantes durante todo el año.
La bodega Marisa Cuomo gestiona directa e indirectamente 20 hectáreas de viñedos en terrazas reservados para antiguos viticultores autóctonos casi olvidados, como Ripoli, Fenile y Ginestra, destinados al vino de referencia ‘Fiorduva’, pero también Aglianico, Piedirosso, Falanghina y Biancolella. Las plantas, cultivadas a mano principalmente en pérgola sobre paredes rocosas casi verticales, a altitudes que rozan los 550 metros sobre el nivel del mar, son besadas por el Sol y sacudidas por las brisas salinas. Los racimos se recogen manualmente y las vinificaciones se realizan principalmente en tanques de acero inoxidable mediante las técnicas más modernas del sector. En cambio, la fase de envejecimiento del ‘Fiorduva’ y de los tintos de referencia tiene lugar en barricas de roble francés, con el resto de la gama que madura en acero.
territorio. Notable también es la complejidad del Furore Rosso Riserva y en general los estándares de calidad de toda la producción.














