Eraldo Revelli
La bodega Eraldo Revelli se encuentra en la localidad de Pianbosco di Farigliano, poco distante de Belvedere Langhe y Dogliani. Esta zona de Piemonte ha estado dedicada a la viticultura durante siglos. Fundada en 1930, la empresa ha llegado a la tercera generación y se ha consolidado en el panorama del territorio por su continua búsqueda de calidad y por su fidelidad a las tradiciones locales. Hoy está dirigida por Eraldo Revelli, nieto del fundador, con la ayuda de su esposa Luisa y su hija Claudia. La entrada en la empresa de la última generación ha traído un soplo de renovación, que se ha traducido en la plantación de nuevos viñedos, en la reestructuración de la bodega y en la introducción de equipos más modernos que permiten realizar vinificaciones más precisas y rigurosas.
Esta área de Piemonte se caracteriza por terrenos de textura media, compuestos de arcillas y calizas con presencia de arenas y tobas. Las colinas ofrecen magníficas exposiciones soleadas y siempre ventiladas, que constituyen un hábitat ideal para la vid y en particularmente para las dos variedades de uva tinta que históricamente están presentes en estas tierras: el Dolcetto y la Barbera. La propiedad se extiende en total sobre 7 hectáreas, que son gestionadas con extremo cuidado y atención. Los trabajos en el viñedo se realizan solo manualmente y con absoluto respeto por el medio ambiente. Los interfilas se mantienen cubiertos de hierba y los tratamientos se realizan utilizando azufre y cobre, según lo indicado por los protocolos de la agricultura biológica. Los bajos rendimientos y las cosechas realizadas en plena madurez, aportan uvas concentradas y de alta calidad, un requisito imprescindible para realizar grandes vinos.
El proceso de vinificación se lleva a cabo en la bodega de la empresa, con fermentaciones precisas y afinamientos bien calibrados, que prevén el uso de tanques de acero inoxidable y barricas de madera según el cuvée y la variedad de uva. El deseo de la finca es proponer una gama de etiquetas de calidad cada vez más alta, capaces de devolver el carácter varietal de las uvas y el rostro del terroir del área de Dogliani. Lejos de las modas y de las desviaciones del gusto internacional, la bodega continúa produciendo vinos muy clásicos, que expresan de manera directa la personalidad de estas tierras. La máxima atención se reserva al Dolcetto, ya mencionado en los documentos del Ayuntamiento de Dogliani alrededor de 1500, pero que en realidad parece cultivarse en esta zona desde hace al menos un milenio. Es precisamente la antigua y perfecta simbiosis entre la variedad de uva y el terroir la que permite hoy realizar vinos de absoluta excelencia.
La bodega Eraldo Revelli se encuentra en la localidad de Pianbosco di Farigliano, poco distante de Belvedere Langhe y Dogliani. Esta zona de Piemonte ha estado dedicada a la viticultura durante siglos. Fundada en 1930, la empresa ha llegado a la tercera generación y se ha consolidado en el panorama del territorio por su continua búsqueda de calidad y por su fidelidad a las tradiciones locales. Hoy está dirigida por Eraldo Revelli, nieto del fundador, con la ayuda de su esposa Luisa y su hija Claudia. La entrada en la empresa de la última generación ha traído un soplo de renovación, que se ha traducido en la plantación de nuevos viñedos, en la reestructuración de la bodega y en la introducción de equipos más modernos que permiten realizar vinificaciones más precisas y rigurosas.
Esta área de Piemonte se caracteriza por terrenos de textura media, compuestos de arcillas y calizas con presencia de arenas y tobas. Las colinas ofrecen magníficas exposiciones soleadas y siempre ventiladas, que constituyen un hábitat ideal para la vid y en particularmente para las dos variedades de uva tinta que históricamente están presentes en estas tierras: el Dolcetto y la Barbera. La propiedad se extiende en total sobre 7 hectáreas, que son gestionadas con extremo cuidado y atención. Los trabajos en el viñedo se realizan solo manualmente y con absoluto respeto por el medio ambiente. Los interfilas se mantienen cubiertos de hierba y los tratamientos se realizan utilizando azufre y cobre, según lo indicado por los protocolos de la agricultura biológica. Los bajos rendimientos y las cosechas realizadas en plena madurez, aportan uvas concentradas y de alta calidad, un requisito imprescindible para realizar grandes vinos.
El proceso de vinificación se lleva a cabo en la bodega de la empresa, con fermentaciones precisas y afinamientos bien calibrados, que prevén el uso de tanques de acero inoxidable y barricas de madera según el cuvée y la variedad de uva. El deseo de la finca es proponer una gama de etiquetas de calidad cada vez más alta, capaces de devolver el carácter varietal de las uvas y el rostro del terroir del área de Dogliani. Lejos de las modas y de las desviaciones del gusto internacional, la bodega continúa produciendo vinos muy clásicos, que expresan de manera directa la personalidad de estas tierras. La máxima atención se reserva al Dolcetto, ya mencionado en los documentos del Ayuntamiento de Dogliani alrededor de 1500, pero que en realidad parece cultivarse en esta zona desde hace al menos un milenio. Es precisamente la antigua y perfecta simbiosis entre la variedad de uva y el terroir la que permite hoy realizar vinos de absoluta excelencia.











