La Maison Romane
En el corazón de la Côte d’Or, entre las míticas laderas de Nuits-Saint-Georges, La Maison Romane es la creación de Oronce de Beler, un négociant que ha elegido contar la Borgoña con respeto y pasión. Nacido en 1978, después de años pasados entre los palacios de París, Oronce se traslada a la Côte de Nuits donde da vida a su proyecto. Oronce no posee viñedos, pero colabora desde hace casi veinte años con los mismos viticultores, seleccionando uvas de terrenos vivos, trabajados de manera orgánica y biodinámica. ¿Su secreto? Relaciones de confianza y una búsqueda obsesiva de la calidad. Desde 2005, año de su primer vino, cada botella lleva la firma de un método artesanal, donde la cosecha manual y la rigurosa selección de los racimos son solo el comienzo de un camino que exalta la autenticidad del terroir.
En la viña, la filosofía de La Maison Romane es clara: absoluto respeto por la naturaleza e intervenciones mínimas. Los suelos arcillo-calcáreos, entre 200 y 300 metros de altitud, ofrecen uvas ricas en personalidad, cultivadas sin química y cosechadas en el momento perfecto. En la bodega, Oronce sigue un enfoque casi ascético: fermentaciones espontáneas con levadurasindígenas, vinificación en racimo entero y crianza en barricas de roble usadas durante 12 meses. Ninguna filtración, ninguna clarificación, solo tiempo y paciencia para dejar que el vino exprese su esencia. ¿El resultado? Vinos vivos, vibrantes, que hablan de Borgoña sin filtros.
En las copas de La Maison Romane se reconoce el alma de la Côte d’Or. Los Pinot Noir, como el Bourgogne Rouge o el Côte de Nuits Rouge, son vinos que juegan con la elegancia, mientras que los Grand Cru son ejemplares por su complejidad y estructura, signos distintivos de la grandeza de los tintos de la zona. Este Domaine cuenta, con sus botellas, la historia de viñedos históricos y de un territorio único. Cada copa es una invitación a descubrir la Borgoña más auténtica.
En el corazón de la Côte d’Or, entre las míticas laderas de Nuits-Saint-Georges, La Maison Romane es la creación de Oronce de Beler, un négociant que ha elegido contar la Borgoña con respeto y pasión. Nacido en 1978, después de años pasados entre los palacios de París, Oronce se traslada a la Côte de Nuits donde da vida a su proyecto. Oronce no posee viñedos, pero colabora desde hace casi veinte años con los mismos viticultores, seleccionando uvas de terrenos vivos, trabajados de manera orgánica y biodinámica. ¿Su secreto? Relaciones de confianza y una búsqueda obsesiva de la calidad. Desde 2005, año de su primer vino, cada botella lleva la firma de un método artesanal, donde la cosecha manual y la rigurosa selección de los racimos son solo el comienzo de un camino que exalta la autenticidad del terroir.
En la viña, la filosofía de La Maison Romane es clara: absoluto respeto por la naturaleza e intervenciones mínimas. Los suelos arcillo-calcáreos, entre 200 y 300 metros de altitud, ofrecen uvas ricas en personalidad, cultivadas sin química y cosechadas en el momento perfecto. En la bodega, Oronce sigue un enfoque casi ascético: fermentaciones espontáneas con levadurasindígenas, vinificación en racimo entero y crianza en barricas de roble usadas durante 12 meses. Ninguna filtración, ninguna clarificación, solo tiempo y paciencia para dejar que el vino exprese su esencia. ¿El resultado? Vinos vivos, vibrantes, que hablan de Borgoña sin filtros.
En las copas de La Maison Romane se reconoce el alma de la Côte d’Or. Los Pinot Noir, como el Bourgogne Rouge o el Côte de Nuits Rouge, son vinos que juegan con la elegancia, mientras que los Grand Cru son ejemplares por su complejidad y estructura, signos distintivos de la grandeza de los tintos de la zona. Este Domaine cuenta, con sus botellas, la historia de viñedos históricos y de un territorio único. Cada copa es una invitación a descubrir la Borgoña más auténtica.














