Palmento Costanzo
La bodega Palmento Costanzo nace en las pendientes norte del Etna, en Passopisciaro. La historia de la bodega es una de las más antiguas del territorio etneo: data del siglo XIX el palmento, la antigua casa donde se pisaba la uva. La dirección de la bodega está en manos de Mimmo Costanzo, conocido empresario catanese de construcción y energías renovables, que, desde 2011, junto a su esposa Valeria ha invertido en trabajos de recuperación de la bodega y restauración del palmento, sin modificar su estructura original. En la bodega Palmento Costanzo, junto a grandes barricas de roble de 5000 litros, no se pueden pasar por alto 4 barricas en forma de huevo de 2000 litros, encargadas por el enólogo, que, gracias a su forma y a los movimientos conectivos ovales, continúan suspendiendo las lías en el vino.
El Etna fluye en la savia de los viñedos centenarios de Palmento Costanzo que se extienden a unos 700 metros de altitud por aproximadamente 18 hectáreas en la contrada de Santo Spirito, una de las zonas más vocadas de la denominación, caracterizada por un suelo derivado de la descomposición volcánica, rico en materia orgánica y mineral.
Las vignes ad alberello prefillossera están arraigadas en la piedra volcánica y están dispuestas en terrazas sostenidas por muros de rara belleza. La bodega cuenta con un número altísimo de cru, cada uno con una expresividad única que refleja el alma explosiva del volcán. La zona, considerada hoy entre las más renombradas para producir el Etna DOC, en los últimos años ha sido redescubierta gracias a figuras como Mimmo Costanzo que, con inversiones dirigidas, deseo de dar a conocer el territorio y producción de calidad, ha contribuido a relanzar el valor de los vinos etneos.
La bodega Palmento Costanzo nace en las pendientes norte del Etna, en Passopisciaro. La historia de la bodega es una de las más antiguas del territorio etneo: data del siglo XIX el palmento, la antigua casa donde se pisaba la uva. La dirección de la bodega está en manos de Mimmo Costanzo, conocido empresario catanese de construcción y energías renovables, que, desde 2011, junto a su esposa Valeria ha invertido en trabajos de recuperación de la bodega y restauración del palmento, sin modificar su estructura original. En la bodega Palmento Costanzo, junto a grandes barricas de roble de 5000 litros, no se pueden pasar por alto 4 barricas en forma de huevo de 2000 litros, encargadas por el enólogo, que, gracias a su forma y a los movimientos conectivos ovales, continúan suspendiendo las lías en el vino.
El Etna fluye en la savia de los viñedos centenarios de Palmento Costanzo que se extienden a unos 700 metros de altitud por aproximadamente 18 hectáreas en la contrada de Santo Spirito, una de las zonas más vocadas de la denominación, caracterizada por un suelo derivado de la descomposición volcánica, rico en materia orgánica y mineral.
Las vignes ad alberello prefillossera están arraigadas en la piedra volcánica y están dispuestas en terrazas sostenidas por muros de rara belleza. La bodega cuenta con un número altísimo de cru, cada uno con una expresividad única que refleja el alma explosiva del volcán. La zona, considerada hoy entre las más renombradas para producir el Etna DOC, en los últimos años ha sido redescubierta gracias a figuras como Mimmo Costanzo que, con inversiones dirigidas, deseo de dar a conocer el territorio y producción de calidad, ha contribuido a relanzar el valor de los vinos etneos.









