Pietradolce
En la ladera norte del Etna, en la pequeña fracción de Solicchiata, se encuentra la bodega Pietradolce, una realidad vitícola que en poco tiempo se ha consolidado entre los mejores productores etneos. Al mando de la finca están Michele y Mario Faro, hermanos que en 2005 iniciaron este proyecto vitícola con la firme intención de producir vinos de excelente calidad que reflejen las características del territorio etneo. Las operaciones de vinificación y envejecimiento se llevan a cabo en una fascinante estructura caracterizada por una arquitectura poco invasiva que se integra perfectamente en el paisaje circundante, construida con roca volcánica, hierro, madera y tierra extraída de los viñedos. Además, la bodega ha sido diseñada con una perspectiva de sostenibilidad gracias a medidas que favorecen el ahorro energético. El logo de la finca, un triángulo con su reflejo, fue elegido para simbolizar el volcán que infunde sus beneficios en el territorio circundante.
Cappuccio y Carricante, cultivados principalmente en alberello y representados en parte por cepas centenarias. Las plantas están arraigadas en terrenos franco-sabrosos de origen volcánico, caracterizados por una abundante presencia de esqueleto y sustancias minerales, situados entre 600 y 900 metros sobre el nivel del mar. En la bodega se busca valorar el enorme potencial del territorio etneo respetando siempre la tradición, pero sin desdeñar el uso de tecnologías de vanguardia siempre que no desnaturalicen la expresión única del terroir. Como contenedores para las vinificaciones se adoptan cubas de cemento, mientras que el envejecimiento de los cru se lleva a cabo principalmente en tonneau de roble francés.Blancos, rosados y tintos, todos los vinos de la bodega Pietradolce muestran una sorprendente tipicidad y clase, ya sea que se trate de los llamados “base” o, sobre todo, de cru prestigiosos como ‘Barbagalli’ y ‘Sant’Andrea’. En las etiquetas se representa a la “mujer-volcán”, símbolo de elegancia y potencia, atributos que se encuentran en los vinos deEn la ladera norte del Etna, en la pequeña fracción de Solicchiata, se encuentra la bodega Pietradolce, una realidad vitícola que en poco tiempo se ha consolidado entre los mejores productores etneos. Al mando de la finca están Michele y Mario Faro, hermanos que en 2005 iniciaron este proyecto vitícola con la firme intención de producir vinos de excelente calidad que reflejen las características del territorio etneo. Las operaciones de vinificación y envejecimiento se llevan a cabo en una fascinante estructura caracterizada por una arquitectura poco invasiva que se integra perfectamente en el paisaje circundante, construida con roca volcánica, hierro, madera y tierra extraída de los viñedos. Además, la bodega ha sido diseñada con una perspectiva de sostenibilidad gracias a medidas que favorecen el ahorro energético. El logo de la finca, un triángulo con su reflejo, fue elegido para simbolizar el volcán que infunde sus beneficios en el territorio circundante.
Cappuccio y Carricante, cultivados principalmente en alberello y representados en parte por cepas centenarias. Las plantas están arraigadas en terrenos franco-sabrosos de origen volcánico, caracterizados por una abundante presencia de esqueleto y sustancias minerales, situados entre 600 y 900 metros sobre el nivel del mar. En la bodega se busca valorar el enorme potencial del territorio etneo respetando siempre la tradición, pero sin desdeñar el uso de tecnologías de vanguardia siempre que no desnaturalicen la expresión única del terroir. Como contenedores para las vinificaciones se adoptan cubas de cemento, mientras que el envejecimiento de los cru se lleva a cabo principalmente en tonneau de roble francés.Blancos, rosados y tintos, todos los vinos de la bodega Pietradolce muestran una sorprendente tipicidad y clase, ya sea que se trate de los llamados “base” o, sobre todo, de cru prestigiosos como ‘Barbagalli’ y ‘Sant’Andrea’. En las etiquetas se representa a la “mujer-volcán”, símbolo de elegancia y potencia, atributos que se encuentran en los vinos de










