Rosi Eugenio
Eugenio Rosi es un vigneron trentino que produce vinos con cuidado y pasión artesanal. El amor por su tierra le fue transmitido por su padre, que lo llevaba al campo, aún de niño, y le hizo apreciar la vida simple en contacto con la naturaleza. Una experiencia que marcó el destino de Eugenio. Desde joven, sus recuerdos más bellos estaban ligados a los días pasados entre los campos y no es casualidad que luego eligiera ese camino como su trayectoria profesional y de vida. En 1997, Eugenio Rosi trabajaba como enólogo en la cantina Social de Vallagarina, pero ya comenzaba a pensar en un futuro diferente, que pudiera ofrecer mayores satisfacciones. Así nació la necesidad de independizarse, para crear vinos que fueran fruto de un relación directa y auténtica con su territorio.
La cantina de Eugenio Rosi se encuentra en Vallagarina, el tramo del curso del Adige, que desde el sur de Trento, desciende hacia la llanura. Se trata de un valle de antigua origen glaciar, caracterizado por la presencia de rocas calcáreas y depósitos morénicos y fluviales, que hacen que los suelos sean particularmente adecuados para la viticultura. El clima suave ya se ve influenciado por el Lago de Garda y sus brisas, en particular el Ora, que asciende por el valle manteniendo siempre las uvas secas y sanas. Es en este maravilloso territorio colinar donde Eugenio Rosi decidió dar vida a su proyecto, capaz de expresar su idea de vino.
Su filosofía de viticultor artesanal lo ha llevado a acercarse con amor a la tierra. Comenzó su actividad cultivando los viñedos de la familia y alquilando parcelas de tierra no cultivadas, donde veía potencial. Como buen campesino, siempre consideró la viña el núcleo alrededor del cual gira todo el trabajo. Las vides se cultivan buscando el equilibrio productivo natural, de modo que se puedan tener uvas de calidad. El vino se ve como una consecuencia directa y natural del buen trabajo realizado en el campo, tratando de intervenir lo menos posible en la bodega. La sencillez, el equilibrio y la armonía, son los principios inspiradores de su trabajo y las características que busca transferir a los vinos.Sus etiquetas expresan de manera muy clara los aromas de las variedades de uva y la personalidad de esta área de Trentino. Junto a las variedades cultivadas desde siempre en la región, como el Marzemino y la Nosiola, en la finca encuentran espacio las clásicas y nobles uvas francesas: Chardonnay, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc.
Eugenio Rosi es un vigneron trentino que produce vinos con cuidado y pasión artesanal. El amor por su tierra le fue transmitido por su padre, que lo llevaba al campo, aún de niño, y le hizo apreciar la vida simple en contacto con la naturaleza. Una experiencia que marcó el destino de Eugenio. Desde joven, sus recuerdos más bellos estaban ligados a los días pasados entre los campos y no es casualidad que luego eligiera ese camino como su trayectoria profesional y de vida. En 1997, Eugenio Rosi trabajaba como enólogo en la cantina Social de Vallagarina, pero ya comenzaba a pensar en un futuro diferente, que pudiera ofrecer mayores satisfacciones. Así nació la necesidad de independizarse, para crear vinos que fueran fruto de un relación directa y auténtica con su territorio.
La cantina de Eugenio Rosi se encuentra en Vallagarina, el tramo del curso del Adige, que desde el sur de Trento, desciende hacia la llanura. Se trata de un valle de antigua origen glaciar, caracterizado por la presencia de rocas calcáreas y depósitos morénicos y fluviales, que hacen que los suelos sean particularmente adecuados para la viticultura. El clima suave ya se ve influenciado por el Lago de Garda y sus brisas, en particular el Ora, que asciende por el valle manteniendo siempre las uvas secas y sanas. Es en este maravilloso territorio colinar donde Eugenio Rosi decidió dar vida a su proyecto, capaz de expresar su idea de vino.
Su filosofía de viticultor artesanal lo ha llevado a acercarse con amor a la tierra. Comenzó su actividad cultivando los viñedos de la familia y alquilando parcelas de tierra no cultivadas, donde veía potencial. Como buen campesino, siempre consideró la viña el núcleo alrededor del cual gira todo el trabajo. Las vides se cultivan buscando el equilibrio productivo natural, de modo que se puedan tener uvas de calidad. El vino se ve como una consecuencia directa y natural del buen trabajo realizado en el campo, tratando de intervenir lo menos posible en la bodega. La sencillez, el equilibrio y la armonía, son los principios inspiradores de su trabajo y las características que busca transferir a los vinos.Sus etiquetas expresan de manera muy clara los aromas de las variedades de uva y la personalidad de esta área de Trentino. Junto a las variedades cultivadas desde siempre en la región, como el Marzemino y la Nosiola, en la finca encuentran espacio las clásicas y nobles uvas francesas: Chardonnay, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc.









