Tenuta Maso Corno
Tenuta Maso Corno es la realidad de Giulio Larcher, joven productor de vino que basa su filosofía enológica en la búsqueda constante de la calidad, siempre respetando las características del territorio del Trento DOC, donde se encuentra la bodega. Nos encontramos precisamente dentro del municipio de Ala, en el lado trentino de los Monti Lessini, lugar donde en 2006, después de haber adquirido 5 hectáreas de viñedos localizados alrededor de un antiguo maso, Giulio emprendió esta aventura siguiendo su pasión.
El maso-viñedo Tenuta Maso Corno se encuentra en la parte meridional de la zona del Trento DOC, donde la influencia moderadora del Lago de Garda es más pronunciada, contribuyendo año tras año a la maduración óptima de las uvas. Aquí, Giulio Larcher cultiva las nobles variedades Pinot Nero y Chardonnay, uvas de excelencia en la producción de espumosos, acompañadas del Sauvignon Blanc, variedad que utiliza en la elaboración de vinos tranquilos. Las plantas crecen en terrenos dolomítico-calcáreos a una altitud comprendida entre los 500 y 800 metros sobre el nivel del mar, con exposición a pleno este. Para mantener siempre elevado el nivel cualitativo, Giulio limita los rendimientos de uva y recoge completamente a mano realizando escrupulosas selecciones de los racimos. En bodega se procede primero con una prensado suave de las uvas, mientras que la vinificación propiamente dicha se lleva a cabo principalmente en tanques de acero inoxidable, aunque el Chardonnay a menudo se elabora en barricas de roble francés. La posterior toma de espuma tiene lugar en botella de acuerdo con el Método Clásico, asociada a prolongados afinamientos sobre las lías, al final de los cuales los espumosos sufren el degüelle sin dosificación, evitando así alterar la identidad más pura del vino.
Hoy la calidad de los espumosos de Giulio Larcher es reconocida tanto en Italia como en el extranjero, un factor que ha permitido a Tenuta Maso Corno acceder a importantes mercados, como el ruso, japonés y holandés. Estas burbujas se aprecian por su estilo fresco y refinado, siempre caracterizado por una incisiva vena mineral.
Tenuta Maso Corno es la realidad de Giulio Larcher, joven productor de vino que basa su filosofía enológica en la búsqueda constante de la calidad, siempre respetando las características del territorio del Trento DOC, donde se encuentra la bodega. Nos encontramos precisamente dentro del municipio de Ala, en el lado trentino de los Monti Lessini, lugar donde en 2006, después de haber adquirido 5 hectáreas de viñedos localizados alrededor de un antiguo maso, Giulio emprendió esta aventura siguiendo su pasión.
El maso-viñedo Tenuta Maso Corno se encuentra en la parte meridional de la zona del Trento DOC, donde la influencia moderadora del Lago de Garda es más pronunciada, contribuyendo año tras año a la maduración óptima de las uvas. Aquí, Giulio Larcher cultiva las nobles variedades Pinot Nero y Chardonnay, uvas de excelencia en la producción de espumosos, acompañadas del Sauvignon Blanc, variedad que utiliza en la elaboración de vinos tranquilos. Las plantas crecen en terrenos dolomítico-calcáreos a una altitud comprendida entre los 500 y 800 metros sobre el nivel del mar, con exposición a pleno este. Para mantener siempre elevado el nivel cualitativo, Giulio limita los rendimientos de uva y recoge completamente a mano realizando escrupulosas selecciones de los racimos. En bodega se procede primero con una prensado suave de las uvas, mientras que la vinificación propiamente dicha se lleva a cabo principalmente en tanques de acero inoxidable, aunque el Chardonnay a menudo se elabora en barricas de roble francés. La posterior toma de espuma tiene lugar en botella de acuerdo con el Método Clásico, asociada a prolongados afinamientos sobre las lías, al final de los cuales los espumosos sufren el degüelle sin dosificación, evitando así alterar la identidad más pura del vino.
Hoy la calidad de los espumosos de Giulio Larcher es reconocida tanto en Italia como en el extranjero, un factor que ha permitido a Tenuta Maso Corno acceder a importantes mercados, como el ruso, japonés y holandés. Estas burbujas se aprecian por su estilo fresco y refinado, siempre caracterizado por una incisiva vena mineral.






