Hochklaus
La bodega HochKlaus se encuentra en Alto Adige, precisamente en Cornedo, sobre Bolzano, y es el fruto del trabajo del viticultor Klaus, quien eligió seguir un camino formativo en el extranjero, para luego aplicar sus conocimientos a su tierra natal. La filosofía de la bodega se basa en la autenticidad y la autonomía, rechazando todo tipo de lujo pretencioso. Klaus considera su trabajo como un apoyo a la naturaleza, un ciclo en el que la intervención humana es mínima, pero necesaria para obtener un producto auténtico y de alta calidad. La bodega es un ambiente armonioso, donde plantas, animales y seres humanos viven en perfecta simbiosis, un concepto que se refleja en el logo de HochKlaus, un círculo perfecto que simboliza el respeto por el equilibrio natural.
desde la mañana hasta tarde en la noche. El cultivo en pérgola y la deshoje tardío ayudan a proteger las uvas del calor excesivo. Klaus cultiva un terreno rico en arena, arcilla y porfido, que permite a las vides desarrollarse de manera moderada, garantizando una maduración equilibrada de las uvas. El enfoque sostenible se extiende también a la gestión de los animales, con las ovejas que contribuyen a la siega del terreno, favoreciendo un ecosistema equilibrado sin la necesidad de intervenciones químicas.
El método de trabajo de Klaus se inspira en los ciclos naturales, en particular en los ritmos de la luna. Sus prácticas en el viñedo y en la bodega siguen el ciclo lunar, plantando las vides solo durante la luna menguante y practicando el trasiego y el embotellado solo durante la luna llena. La vinificación se realiza con fermentación espontánea, sin aditivos ni filtros, en un proceso que refleja plenamente su filosofía de respeto por la naturaleza. Cada vino de la bodega, dividido en tres líneas, es una expresión auténtica de la tierra de HochKlaus: autenticidad, vivacidad y pureza son las características comunes de todos los productos. Klaus apunta a un resultado que no es solo un
La bodega HochKlaus se encuentra en Alto Adige, precisamente en Cornedo, sobre Bolzano, y es el fruto del trabajo del viticultor Klaus, quien eligió seguir un camino formativo en el extranjero, para luego aplicar sus conocimientos a su tierra natal. La filosofía de la bodega se basa en la autenticidad y la autonomía, rechazando todo tipo de lujo pretencioso. Klaus considera su trabajo como un apoyo a la naturaleza, un ciclo en el que la intervención humana es mínima, pero necesaria para obtener un producto auténtico y de alta calidad. La bodega es un ambiente armonioso, donde plantas, animales y seres humanos viven en perfecta simbiosis, un concepto que se refleja en el logo de HochKlaus, un círculo perfecto que simboliza el respeto por el equilibrio natural.
desde la mañana hasta tarde en la noche. El cultivo en pérgola y la deshoje tardío ayudan a proteger las uvas del calor excesivo. Klaus cultiva un terreno rico en arena, arcilla y porfido, que permite a las vides desarrollarse de manera moderada, garantizando una maduración equilibrada de las uvas. El enfoque sostenible se extiende también a la gestión de los animales, con las ovejas que contribuyen a la siega del terreno, favoreciendo un ecosistema equilibrado sin la necesidad de intervenciones químicas.
El método de trabajo de Klaus se inspira en los ciclos naturales, en particular en los ritmos de la luna. Sus prácticas en el viñedo y en la bodega siguen el ciclo lunar, plantando las vides solo durante la luna menguante y practicando el trasiego y el embotellado solo durante la luna llena. La vinificación se realiza con fermentación espontánea, sin aditivos ni filtros, en un proceso que refleja plenamente su filosofía de respeto por la naturaleza. Cada vino de la bodega, dividido en tres líneas, es una expresión auténtica de la tierra de HochKlaus: autenticidad, vivacidad y pureza son las características comunes de todos los productos. Klaus apunta a un resultado que no es solo un










