Leone de Castris
La bodega Leone De Castris es toda la autoridad de Puglia. La pequeña comunidad rural de Salice Salentino ha albergado orgullosamente esta realidad que ya está ampliamente consolidada en el mercado nacional e internacional durante más de tres siglos. Sus orígenes se remontan a 1665, cuando un noble español, enamorado de estas tierras fértiles y de su suave perfil ondulado, decidió iniciar en el lugar una pequeña actividad de elaboración y transformación del producto. Apasionado aún más por los frutos de esta tierra y tras haber acumulado una considerable cantidad de dinero de las ventas de los bienes que quedaron en España, realizó una serie de inversiones destinadas a la compra de varias miles de hectáreas de tierras salentinas, plantando nuevas variedades de uva y acompañándolas con una ferviente producción de aceitunas y trigo. Los primeros pasos hacia los países extranjeros se dieron a principios del 800, cuando el vino en bruto se revendió a Estados Unidos, Alemania y Francia.
La grandeza de la bodega Leone De Castris se alcanzó a partir del cambio de 1925, cuando se produjo la primera botella de Piero y Lisetta De Castris. La elección de mantener un espíritu cosmopolita se demuestra exitosa y lleva a la bodega a cultivar variedades autóctonas junto a numerosas de alcance internacional. Así, junto a las indígenas Negramaro y Primitivo, encontramos uvas Chardonnay, Sauvignon Blanc y Shiraz. Las 350 hectáreas están repartidas entre superficie de viñedo y olivares, tierras de cultivo y pastizales, para mantener viva la tradición agrícola de la que esta bodega ha surgido, evitando así la masificación productiva y el predominio de la monocultura, manteniendo limpio el paisaje.
Las botellas de Leone De Castris, precisamente porque han sabido catalizar a lo largo de los siglos, es el caso de decirlo, la atención internacional, han logrado transmitir noblemente también la verdadera voz autóctona de Puglia. Famoso es el anécdoto gracias al cual se creó su etiqueta insignia: el rosado Five Roses. Se dice que el general americano Charles Poletti, comisionado para los suministros de las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, necesitaba un gran suministro de vino rosado precisamente del feudo de las Cinco Rosas, de propiedad de esta bodega, así llamado porque ininterrumpidamente las generaciones de Leone De Castris se sucedían a un ritmo de 5 hijos a la vez. El general, necesitando un nombre internacional para promover este rosado, tradujo el nombre del feudo al inglés, lanzándolo a todos los efectos en el mercado extranjero. El dualismo con el que la bodega Leone De Castris logra promover sus etiquetas tanto en casa como fuera de ella la convierte en un gran ejemplo comercial, que ante sí posee numerosos años de éxitos y conquistas.
La bodega Leone De Castris es toda la autoridad de Puglia. La pequeña comunidad rural de Salice Salentino ha albergado orgullosamente esta realidad que ya está ampliamente consolidada en el mercado nacional e internacional durante más de tres siglos. Sus orígenes se remontan a 1665, cuando un noble español, enamorado de estas tierras fértiles y de su suave perfil ondulado, decidió iniciar en el lugar una pequeña actividad de elaboración y transformación del producto. Apasionado aún más por los frutos de esta tierra y tras haber acumulado una considerable cantidad de dinero de las ventas de los bienes que quedaron en España, realizó una serie de inversiones destinadas a la compra de varias miles de hectáreas de tierras salentinas, plantando nuevas variedades de uva y acompañándolas con una ferviente producción de aceitunas y trigo. Los primeros pasos hacia los países extranjeros se dieron a principios del 800, cuando el vino en bruto se revendió a Estados Unidos, Alemania y Francia.
La grandeza de la bodega Leone De Castris se alcanzó a partir del cambio de 1925, cuando se produjo la primera botella de Piero y Lisetta De Castris. La elección de mantener un espíritu cosmopolita se demuestra exitosa y lleva a la bodega a cultivar variedades autóctonas junto a numerosas de alcance internacional. Así, junto a las indígenas Negramaro y Primitivo, encontramos uvas Chardonnay, Sauvignon Blanc y Shiraz. Las 350 hectáreas están repartidas entre superficie de viñedo y olivares, tierras de cultivo y pastizales, para mantener viva la tradición agrícola de la que esta bodega ha surgido, evitando así la masificación productiva y el predominio de la monocultura, manteniendo limpio el paisaje.
Las botellas de Leone De Castris, precisamente porque han sabido catalizar a lo largo de los siglos, es el caso de decirlo, la atención internacional, han logrado transmitir noblemente también la verdadera voz autóctona de Puglia. Famoso es el anécdoto gracias al cual se creó su etiqueta insignia: el rosado Five Roses. Se dice que el general americano Charles Poletti, comisionado para los suministros de las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, necesitaba un gran suministro de vino rosado precisamente del feudo de las Cinco Rosas, de propiedad de esta bodega, así llamado porque ininterrumpidamente las generaciones de Leone De Castris se sucedían a un ritmo de 5 hijos a la vez. El general, necesitando un nombre internacional para promover este rosado, tradujo el nombre del feudo al inglés, lanzándolo a todos los efectos en el mercado extranjero. El dualismo con el que la bodega Leone De Castris logra promover sus etiquetas tanto en casa como fuera de ella la convierte en un gran ejemplo comercial, que ante sí posee numerosos años de éxitos y conquistas.












